jueves, 20 de agosto de 2009

VIAJAR. LUGARES. RECUERDOS (1)

Versalles

Reflexión sobre el poder...

Dijo: L'Etat c'es moi. Y era verdad. Lo cual no fue óbice para que le cortaran la cabeza a su nieto y a Maria Antonieta, y dejaran morir al Delfín del Rey, años después, en una historia atroz de la que procura no hablarse. El escenario de su poder fue Versalles. Hoy refleja vagamente lo que fue aquello. Y abre las puertas, por un módico precio, para que podamos escudriñar los entresijos, captar los mensajes ocultos en los átomos del aire que no circula apenas por las galerías, las estancias, los centros de aquel poder con jardines y fuentes.

La tarde era andaluza de sol, el sol de la parte del interior del Guadalquivir. Digo plano, plomo fundido. Refulgían las cancelas y puertas, ardían los adoquines, quemaban los muros. Los jardines crujían, el agua quieta se evaporaba sin remisión. Era el tiempo lo único veloz de aquel recinto impresionante de poder.
Luis XIV seguía siendo un imponente y ridículo personaje de la historia, probablemente un hombre que un día se enfrentó a su propia conciencia. Y perdió.
 
Francia, te amo. Al modo español, pero te amo.

jueves, 13 de agosto de 2009

El Pinsapar / NOTICIAS DE CARACAS


___________ Noticias de Caracas

Me escribe mi amigo desde Caracas. No me atrevo a dar su nombre. Es un escritor muy conocido, buenísimo. Un historiador de primer nivel, catedrático de universidad jubilado. Tras un saludo ciertamente afectuoso me dice: "Los venezolanos hemos quedado solos en esta primera década del siglo XXI, en la oscuridad de una dictadura militar que en pocos meses será una tiranía, sin amparo de nada ni de nadie. Por eso me he encerrado en mi biblioteca a releer a los clásicos y a escribir Memorias".

Confieso que releí la frase otra vez con una profunda emoción y tristeza. En plena refriega española de escuchas ilegales por demostrar y demostrados comportamientos impresentables de algunos, con personas esposadas y expuestas a la pena de banquillo y opinión pública, la rotundidad de las palabras de mi buen amigo venezolano me han conmovido de un modo extraordinario. Sobre todo esa queja de la soledad y el desamparo.

Desde siempre, Europa ha mirado a Latinoamérica como algo lejano, exótico. Lo sé bien. El caso más patente fue siempre Cuba. Quiero decir que muchos han defendido "la revolución" y el régimen infinito de Fidel pero ninguno (que yo sepa) la ha querido para sí mismo, para su propio país. Digo en Francia, en España, Italia, Holanda...

La existencia de la Cuba de los Castro no tenía otro origen (¿?) que los Estados Unidos, vientre de la bestia apocalíptica, responsable de todos los males latinoamericanos por su política de rapiña y de apoyo a las dictaduras más repugnantes. Es un poco como algunos, en estos últimos años, suelen hacer para con España, dos siglos después de sus independencias. Las responsabilidades de 200 años no se asumen, se transfieren a la España anterior a la Constitución de 1812, y tan tranquilos. Hugo Chavez es ahora, con su subsuelo de petróleo, el estandarte de una mentira descomunal que hace realidad un delirio muy latinoamericano, un experimento sin gaseosa que mi buen amigo ha definido con certeras palabras: "(Los venezolanos) hemos quedado (...) en la oscuridad de una dictadura militar que en pocos meses será una tiranía". Y que tendrá consecuencias funestas para la propia Venezuela y la región bolivariana en su conjunto.

Y sin embargo estamos impávidos ante este Fúhrer tropical y bufo que, cualquier día, tras los Sudetes, invade Polonia y provoca un descomunal incendio en una Iberoamérica que se está quedando sola, dejada de la mano de Dios, mientras Europa se pone el bombín de Chamberlain'1938, abre el paraguas y aguarda a que escampe exhibiendo, con henchido orgullo, el contrato de barcos de guerra firmado con el Tirano.

Pues nada. Mientras mi amigo se recluye en la biblioteca de su vida, Venezuela prepara la Ley Mordaza a los periodistas: cuatro años de cárcel para el que se atreva a ser libre.

Diario de Cádiz
El Pinsapar
2009 08 13_

lunes, 3 de agosto de 2009

Calle Real / CERRADO POR VACACIONES



_______ Cerrado por vacaciones

Los ojos cierro. Por vacaciones. Los lleno de sol, mar y nietos, mis adorables Rodrigo y Claudia. Sonríen y ríen sin parar, respetan el agua. Digo que cuando vienen las olas, ya rotas, a la orilla corretean para volver. Como el poema: me voy pero me quedo, desierto y sin dinero. Como yo mismo, que nunca me voy del todo. Estoy aquí anclado, en este piélago muchas veces triste, lo que sería más soportable si sólo fuera eso, lo malo es cuando se torna mezquino, se tiñe de lo bueno soy yo y pongo una raya en el suelo para separar el grano de la paja, como si fuera grano el grano y paja la paja. 

Gabo llamó Macondo a un poblado de adobe y cañabrava a donde un día llevaron el hielo. La Isla llamo yo a otro poblado de roca ostionera donde una vez hubo una fábrica de hielo, salían barras grandes, blancas, heladas, que una camioneta repartía por los bares. Y hubo también otra fábrica de gaseosas -De Celis-, y tahonas visibles, obradores en donde batían el merengue y hacían una crema de batata dulce con la que rellenaban las mediasnoches. Y aquella Ibense de cuando Rosita era una sonrisa juvenil que hablaba valenciano con sus padres, donde conocí la horchata y la limonada y los cortes americanos.

En aquella Isla de la memoria indeleble jamás las doncellas podían competir en esbeltez con las acelgas, que dejó para la eternidad mi poeta Juan Mena, qué grande... y en donde Rafael Duarte cincelaba las metáforas más brillantes de la lírica. Las prosas las pusieron mis inolvidables Antonio González Muñoz, José González Barba, Germán Caos… Mucho antes de que Luis Berenguer, mi maestro, saliera con la escopeta al hombro junto a Juan Lobón, mucho antes...

Había músicos, y músicas. Y terrazas de verano donde soñábamos con otra ciudad que devino en esto, y otra España que acabó llegando. Más o menos. Y trabajo, dignidad, bálsamos para las viejas heridas y un horizonte que se abría en días como éste, al pie del mar que era más ancho que la mirada, playas de lentos relojes de arena, y cines de verano. Dios míos, sobre todo eso, cines de verano… No había otro espacio de felicidad mayor que el atardecer que se acercaba Colón arriba, hacia Madariaga, salvo quizá los domingos de gloria del Club Deportivo, la hinchada ronca de gritar, exhausta de aplaudir a sus héroes.

Los ojos cierro, por vacaciones. Y se me llenan de todo esto, de la Isla que morirá conmigo. ¿Debo pedir perdón por la melancolía?

Diario de Cádiz
Calle Real
2009 08 03_

miércoles, 8 de julio de 2009

domingo, 5 de julio de 2009

PAQUITO EL CHOCOLATERO

Hasta que el pueblo las canta, las coplas coplas no son... Y cuando las canta el pueblo, ya no se sabe el autor... Manuel Machado hablaba de las coplas flamencas, de las letras de las soleares y seguiriyas y bulerías y fandangos que tanto le gustaban, que tanto gustaban a los Machado, desde el primer compilador, el inolvidable Demófilo...

Pero hay también melodías, músicas que nadie sabe el autor, pero que conoce, tararea y degusta y paladea como un buen oloroso seco de Jerez. Así Paquito el Chocolatero, un pasodoble inolvidable (como Suspiros de España, que he de poner aquí otro día).

Ya está aquí el verano, es tiempo de abrir las plazas de los pueblos y las aldeas de España y bailar, bailemos los enamorados, abracemos a las personas que amemos al compás de esta música maravillosa, inolvidable, española.


Paquito el Chocolatero...