domingo, 6 de septiembre de 2026

Calle Real / PATRICIA, FELIZ




_________ Patricia, feliz

Fui a la Casa Lazaga. Patricia había organizado una puesta en escena sobre las obras de rehabilitación y recuperación de ese espacio único. Junto a ella, de azul elegante, el arquitecto director de la obra y el empresario constructor. Son los que por algo más de cuatro millones de euros devolverán la vida a uno de los pocos edificios singulares que quedan en la calle Real de cuando entonces, de cuando el Sotavento de Luis Berenguer. Cádiz y La Isla habían sido focos del comercio ultramarino y la Real Isla, antes de la guerra de la Independencia, conoció su esplendor derivado. Con sus huertas feraces y famosas, su castillo y su puente. Y lo que ya se hacía en La Carraca y en la Población Militar de San Carlos. Sí, una alcaldesa de azul, sonriente y feliz compartía con un grupo de invitados la nueva de un Palacio Lazaga, que la Isla llama Casa Lazaga, que fue hogar de marqueses antes de que la familia de Marina se hiciera con la propiedad. El nuevo destino será el Urbanismo local.

Viene ocurriendo esto, edificios singulares son destinados por los Ayuntamientos a Delegaciones de Urbanismo. El Urbanismo en ocasiones da para todo esto y aún le falta espacio. Si es un horizonte de lo que viene a la ciudad, bienvenido sea el edificio recuperado. Pero también tuvo el día su contrapunto en la plaza del Rey, a las ocho de la tarde. Porque miles y miles de isleños se acercaron con las banderas españoles y la de Ceuta a proclamar la españolidad de la ciudad del norte de África, invadida por marroquíes y subsaharianos y en un situación vital imposible. Con un cartel escrito y alzado algunos, puede que menos de cinco personas, preguntaron por Patricia, la alcaldesa feliz de la mañana de ese miércoles. ¿Dónde está Patricia? El alcalde de Chiclana había apoyado la manifestación por un imperativo ético, como el de León, también socialista, pero no lo hizo Patricia, no lo creyó oportuno. Lo que teje de día desteje de noche, al parecer. Es la política, siempre difícil e ingrata.

Quedó claro que lo más profundo de la ciudad está con Ceuta y contra Pedro Sánchez, del que pidió la dimisión e insultó. Veremos qué quedará de este momento emocional cuando nos llamen a las urnas. Poner en marcha la Casa Lazaga, también, es la otra oferta de gestión de la Alcaldesa. Hay mucho que contar.

Diario de Cádiz
Calle Real
2026 09 06_



                                                                                                                        📷 Diarios de día y EM




jueves, 3 de septiembre de 2026

Las cortinas negras de 'La Fragua'



Hoy La Fragua es el grupo de aficionados al flamenco y al arte en general, pero también a la amistad bonita, que se reunían en la antigua Galería de Antonio Mota. En ese espacio se juntaban las esculturas y bocetos del famoso escultor que hizo el Camarón de la plaza de Juan Vargas, una de las imágenes más difundidas y fotografiadas del genio de Las Callejuelas, de José Monje Cruz, Monje con jota, como figura en su partida de nacimiento y su D.N.I. En ese grupo, en el que siempre hierven las ideas, se pensó en las cortinas negras. La estética era así de sencilla: una cortina negra y unos focos, más un par de cámaras. El entrevistador está detrás. Los temas, si puede ser, que tengan que ver con La Isla.

Como fue mi caso pues se cumplían 25 años de la muerte de José. Me llamaron, fui, y surgió esta entrevista sincera, de alcance.



La ofrezco hoy porque siempre hay un hambre de Camarón que se extiende. Puede que alguna luz arrojen mis palabras. Fue bastante espontáneo, lo que salió de una conversación de amigos. Antonio Mota detrás de las cámaras, a mi lado un busto de su hermana, que siempre me gustó muchísimo, y este biógrafo que no imaginó lo lejos que llegaría su libro sobre la vida y la muerte del Cante, sobre José Monje Cruz, Camarón de la Isla.


La Isla 2017

Camarón, 25 aniversario

Cortinas negras

La Fragua

martes, 1 de septiembre de 2026

El Pinsapar / ME ECHO A TEMBLAR

_________________ Me echo a temblar

Están haciendo las cuentas, me echo a temblar. Las cuentas iniciales de la guerra. Marruecos posee 400.000 efectivos en activo y 250.000 reservistas frente a los 120.000 españoles y 15.000 civiles en la reserva activa. En cuanto a la fuerza aérea, España gana en los números, 461 españoles frente a 260 marroquíes. En la fuerza naval hay también un desnivel a favor de España. Pero bueno, todo esto son datos iniciales porque, caso de llegar a un conflicto armado, otros países y otros factores intervendrían en el asunto. Por ejemplo los EE.UU. de Trump, que entraría en el conflicto de algún modo si viera una oportunidad de beneficio y la destrucción de Sánchez, su enemigo político, España le importa poco. La guerra no es nunca una solución, al contrario. La híbrida, así llamada, sí prospera. Y los drones. Es la razón por la cual Ucrania se mantiene frente a la gigante Rusia, pletórica de riqueza y de poderío militar. Y con un déspota en la cumbre del Estado. Quizá por eso lo de ahora es más entretenido, por llamarle de algún modo. Por ejemplo con la exhumación de la Patria, enterrada en el refugio de los canallas por cierta izquierda partidaria de las realidades discutidas y discutibles y el Estado multinacional.


Pero oye, Ceuta está sacando los ecos de cuando el poema de Pablo López García (Jaén, 1838- 1870 ). “Oigo, patria, tu aflicción, / y escucho el triste concierto / que forman tocando a muerto, / la campana y el cañón; / sobre tu invicto pendón / miro flotantes crespones, / y oigo alzarse a otras regiones / en estrofas funerarias, / de la iglesia las plegarias, /y del arte las canciones”. 

Ya decía, y ahora el poema atribuido a Espronceda, el gran poeta romántico español. Por ello los ceutíes son nuestros compatriotas (que lo fueron siempre, claro) y la Patria afligida nos llama a manifestarnos en las puertas de los ayuntamientos y en los gritos contra Sánchez.

“Mártires de la lealtad / que del honor al arrullo / fuisteis de la patria orgullo / y honra de la humanidad… / en la tumba descansad, / que el valiente pueblo ibero / jura con rostro altanero / que hasta que España sucumba, / no pisará vuestra tumba / la planta del extranjero.”

Ya decía, me echo a temblar. Por Ceuta y Melilla. Y el poema.

Diarios Grupo Joly
El Pinsapar
2026 09 01_



domingo, 30 de agosto de 2026

El Pinsapar / LA PRÓXIMA INVASIÓN

 










_______ La próxima invasión

Lo que se estudia es: ¿habrá una nueva invasión de Ceuta? Dado por hecho que puede que se produzca, los teóricos establecen el por dónde, el cómo y el cuándo puede. Hablo del Estado Mayor de la Defensa, el CNI, la Inteligencia de la Policía. No conozco una Agencia Nacional de Seguridad, como en otros países, conozco lo que he dicho. Las preguntas queman. Porque se trata de saber con la antelación suficiente los hechos para aplicar los remedios que se hayan establecido con anterioridad y de los que se hayan producido las experiencias en el orden práctico. Seguro que saben ya que Marruecos pondrá la misma cara que ha puesto con la invasión última, y logrado que el gobierno español le dé las gracias por la colaboración inestimable. O Diplomacia o Guerra (y final del próximo mundial de fútbol). El dilema se mantiene con obscenidad. Lo vemos en la tele todos los días con las guerras de Irán e Israel. Lo digo sobre todo porque en Trump la diplomacia es el aviso de la guerra. Y los aranceles.

Todavía en caliente es muy posible que, ya decía, estén estudiando la próxima invasión para que estemos avisados y preparados. Digo que lo del ministro Puente y el Rey es humo porque la procesión va por dentro. Y un ministro vale lo que tarda en removerlo el que lo nombró. No lo de Ceuta, a los hechos me remito. Quedan miles por todas partes -marroquíes y otros- y lo que no quieren en las autonomías españolas. Ni en Ceuta. Es difícil la declinación. Y no mucho tiempo. Y siempre esa gente estupenda llamada Marruecos, un modelo de vecindad y buenas relaciones. Siempre es como lo de Cuba y un Almirante Cervera que sabe que va a la muerte. La última invasión, compatriotas, hay que darla por pasada, pese a todo, y estar pensando muy seriamente en la próxima, que puede ser definitiva. Algo parecido a lo del nuevo Puigdemont declarando la República catalana pero por más de 20 segundos. Y la amenaza permanente de los centrífugos varios.

Algunos llaman a todo esto “los enemigos” de España. El mundial tendrá la palabra en Ceuta. Sus muertos en el mar, todo este desastre humanitario, irá a beneficio de inventario. El riñón de Ceuta no admite más diálisis y el miedo tendrá su reflejo en la desesperación. A ver la próxima invasión, a ver Melilla…

Diarios Grupo Joly
El Pinsapar fds
2026 08 29_














domingo, 23 de agosto de 2026

El Pinsapar / RICARDO PACHÓN



__________ Ricardo Pachón

Los recuerdos míos, propiamente míos, más los otros, los recuerdos que recuerdo de Ricardo Pachón, que él me ha contado u otros que me han contado de él, han venido a mi garganta cerrada por la tristeza de su fallecimiento. Uno de los primeros, sin duda, fue el episodio de la Venta de Vargas en donde conoció a un niño que lloraba porque unos americanos borrachos le habían partido su guitarra. Ricardo Pachón se la compró y la recompuso. Ese niño se llamaba José Monje, Camarón de la Isla. De esta primera imagen paso rapidísimo a 1993, al Centro Cultural donde presentó (más o menos) mi libro sobre Camarón. Era una parte del todo que se celebraba allí y resultó ser, digamos, poco formal y tumultuoso. Él era poco formal, de todos modos. Digamos que tenía motivos. En otro salto me veo con él mostrándole la Exposición Camarón cumple 50 años, de la que yo era Comisario. En la Diputación de Cádiz. Fue en el año 2000, 26 años largos ya…

Ya entonces sabía que tenía muchos dones el sevillano, uno de ellos el hacer amigos. Los tenía por todas partes. Con algunos enemigos a modo de contraindicaciones, claro. En el Flamenco, los poco o nada gitanistas; los más o menos ortodoxos. No se equivocaban con Ricardo, era gitanista y heterodoxo. A más no poder. En aquellos años el mairenismo no soltaba el cetro, digo la Llave de Oro, ni de bromas. Camarón era la estrella emergente y única del cielo cuajado de estrellas del Flamenco, la que brillaba más. Los que volvían al Corte Inglés para devolver La leyenda del tiempo porque eso “no era flamenco” se lo debían a Pachón, que había convencido a Camarón para saltar a otra órbita del Flamenco, y lo hizo. El entonces Pachón, con los gitanos de las Tres Mil y los nuevos sonidos y compases del rock andaluz, con Lorca y algunos otros poetas, lo había logrado. La inmortalidad actual del cantaor de la Isla, en parte, se la debe a Ricardo Pachón. El Morrongo de Santiago Donday lo editó Mario Pacheco porque medió Pachón. Y acudí a su casa de Sevilla con las grabaciones secretas que tenía la familia de la Venta de Vargas. Allí están las Seguiriyas de los grillos y el recuerdo imborrable de Ricardo Pachón. Firmé con Ricardo la producción de dos discos inolvidables.

Qué grande has sido, amigo. Lux aeterna.

Diarios Grupo Joly
El Pinsapar fds
2026 08 23_