lunes, 2 de noviembre de 2026

El Pinsapar / NO HAGAS NADA

 

_______ No hagas nada

Leo a Fernando Muñoz Prieto, experto en psicología de urgencias: “Si no sabes qué hacer, si no sabes qué decir, no hagas nada”. Me quedo pensando un tiempo: no sé qué hacer, no sé qué decir… ¿qué hago, nada? No es toda la verdad, algo sé que haré, completamente persuadido: no voy a votarlos, voy a darle mi voto a quien pueda ponerlos en la puerta de la calle… del Poder. Esto es, no voy a votar a los de Óscar Puente y Pedro Sánchez, y tantos otros. Otra cosa no creo que pueda hacer, salvo escribirlo aquí y “señalarme”. Por mucho menos alguno hace el escueto comentario de una palabra en los comentarios del Diario, una palabra de las que estallan contra un cristal y lo rompen todo. No la repito aquí, hiere sola. Ahora, además, se está en los tiempos de los ingenieros. Se entiende menos todavía. No por el empleo de acrónimos y jergas, por la propia naturaleza del discurso. De ingenieros. Es que todo esto es un asunto de ingenierías, de ingenieros. 

Yo los veo, a los ingenieros, en todas partes, desde que enciendo una luz en mi casa hasta que salgo de ella en un ascensor. Los ingenieros han hecho cómodas nuestras vidas y cada vez sus intervenciones son más decisivas. Pero claro, a costa de no saber, ni qué hacer ni qué decir ni casi nada. Creo que ahora, todos, estamos en el tiempo de los funerales, los cementerios, los hospitales y las historias humanas. Son desgarradoras. 

Frente a las siglas que fallaron, que obedecen a sistemas que fallaron, a políticos que no hicieron lo debido a su debido tiempo, la humanidad es la infalibilidad del conocimiento. Cada uno a nuestra manera somos ingenieros de nuestras almas. En el interior de ellas llevamos las tragedias de Angrois, Adamuz y Urda. Y todas las tragedias. La visibilidad está en las historias personales de las víctimas, las imágenes de los que se están yendo para siempre. Menos para sus cercanos, sus amigos inolvidables y sus familias más cercanas o lejanas. Nos acostumbramos a vivir con esto y de vez en cuando nos quedamos en mucho silencio recordando. Eso vendrá. Lo que ahora llega es el qué hacer, lo que viene. Y viene el momento en que se vayan los responsables de Adamuz y Urda, escondidos detrás de las siglas, nombres e ingenierías. Este desastre que vuelve a traer el luto.

Diarios Grupo Joly
El Pinsapar
2026 11 03_

domingo, 1 de noviembre de 2026

Calle Real / NADIE DE LA ISLA



_________ Nadie de la Isla

Venía en el coche escuchando la radio. Iban de un lado al otro del drama. La radio es mucha riqueza porque compite con la imagen. Y debe ser verdad lo de la imagen y las mil palabras. La vida de la radio está en los miles de palabras que se dicen para reflejar lo que pasa, lo que acontece. Como este luto de ahora.


Era una emisora andaluza o quizá no siéndolo había abierto monográfico con Andalucía. En definitiva, la voz que hablaba empezó a decir los sitios de Andalucia de dónde eran los muertos identificados del descarrilamiento de Urda (Toledo). Luego de extenderse un poco sobre el caso de Fátima Báñez, la ministra de Rajoy que era de Huelva hasta que hoy hemos sabido que era de San Juan del Puerto. Como el genio amigo, como Jesús Quintero, que muchas veces veo en internet con el Risitas, el Peíto, el grupo de gentes que nos hicieron reír, llorar y pensar. Inolvidable Loco de la Colina, Perro Verde, Jesús Quintero. Un gran dolor la violenta muerte de su paisana. Y la relación de andaluces que encontraron la muerte en ese choque horrible, inexplicado (más que inexplicable, más que inexplicable). Nadie de la Isla, me dije. Uff. Uno es de un sitio, o de muchos. Da igual a los efectos del dolor y el luto. Que siente como propios.

Eso también es España, este dolor de ahora, esta furia interna, esta suerte de desesperación. Incluso este ministro que no quiere dimitir y no quiere admitir la responsabilidad que tiene en estas muertes, y las otras, y en todo el desastre sin paliativos que es… el tren. Que no dimita nos define también, que no acepte su responsabilidad nos acusa a todos, nos señala con el dedo. Mucho más, sin duda, que el presidente, por tacticismo con seguridad, lo mantenga, le guarde el sillón en el Consejo de Ministros.

¿Sabe el presidente que no entendemos nada, que no lo comprendemos? Debe ser que se va a ir, le van a señalar la puerta de la calle de La Moncloa, adiós Sánchez, adiós.

Muy triste, sobre todo por eso que quiero decir, porque somos uno siempre pero más en estos días, llenando la iglesia de San Juan del Puerto por el funeral que oficia el Obispo de Huelva, por el luto y el dolor de España en tantas iglesias de los pueblos de España, de donde somos todos los españoles estos días aciagos, estas emisoras de radio contándonos con todo detalle de palabras las consecuencias de la negligencia, de la incuria del tren. De Urda (Toledo).

Diario de Cádiz
Calle Real
2026 11 01_

martes, 27 de octubre de 2026

El Pinsapar / EL BATIBURRILLO

____________ El batiburrillo

No deseo hablar del plato típico de Uruguay, originario de Misiones y atribuido al inmigrante vasco Sebastián Sasiaín Zubillaga, sino del batiburrillo que establece el Diccionario de la RAE –mezcla desordenada de cosas que no guardan relación entre sí–. En la gastronomía uruguaya se habla de un plato preparado con menudencias de vacuno (como hígado, riñón, lengua, corazón, mondongo y chinchulines), acompañadas de cebolla, pimiento verde (locote), ajo, pimienta y ají picante. Contundente a más no poder, como puede observarse. Revoltijo, mezcolanza, popurrí, ensalada, embrollo o desorden es la lista de ingredientes del batiburrillo al que quisiera referirme, que proviene del verbo batir, con influencia de antiguos términos como baturrillo y zurriburri.  Va contra la necesaria organización y estructuración de los conceptos, esa especie de río revuelto de quienes saben que van a perder más que no ganar. Para que no haya alegría en la casa ajena.


Qué si no es el Frente Amplio, batiburrillo de unos y otros que no son lo mismo, son  distintos.  Y mucho.










O esta cosa del PP y Vox que consiste en quitarle a los potenciales electores de PP y Vox en algunas provincias la posibilidad –el derecho– a votar a PP y Vox por el votar a PP o a Vox. Es como si nos dicen –dijeran– que luego, cuando se abran las urnas y se sumen las papeletas, las papeletas de las dos formaciones conservadoras, se comportarán como una. 




Lo de Podemos y Rufián (¿debemos llamarlo Izquierda Republicana de Cataluña?) es más o menos lo mismo sin el matiz catalán, que más que un matiz es un edificio que se te cae encima. Porque Podemos es de izquierdas y republicana a más no poder. Los vascos, sin embargo, no se han prestado al batiburrillo. De hacer una lista única de PNV y Bildu, aunque independentistas y vascos sean los dos, aunque unos lo sean más que los otros. Distinta es la política en los dos presumibles territorios irredentos, causa de tanto dolor de cabeza a los españoles.

Por ello nos toca poner orden en el batiburrillo. Al Frente Amplio lo que es suyo, a los demás según la voluntad de los votantes. Y a los socialistas lo que el misterio de las urnas determine. Y se merezcan.  

Voto a voto poner orden, ahora más que casi nunca.
Voto a voto, no hay otra posible.

Diarios del Grupo Joly
El Pinsapar
2026 10 27_


domingo, 25 de octubre de 2026

Calle Real / EL APOYO DE LA ALCALDESA


__________ El apoyo de la alcaldesa


Se viene diciendo en muchos sitios, Pedro Sánchez recaba el apoyo de los alcaldes para lograr votos. No es el único, evidentemente. Feijóo también lo hace. Y el Conglomerado Amplio también, donde lo tiene. Mira por donde cuando llega una fecha electoral como la del día 29, donde tantos se juegan tanto, todos acudan a los alcaldes… también. 

Muchos alcaldes desearían que pasara de ellos el cáliz que les ofrecen, porque bastante tienen con lo suyo para padecer las consecuencias de otros. Pero la política tiene esto, cogen y arañan de todas partes, casi todo vale para llenar las urnas de sus papeletas. Mas siempre tengo la misma sensación, con lo libre que yo me siento cada vez que voto, cómo es posible que tomen a los ciudadanos como Pavlov tomaba a sus animales de laboratorio para los experimentos. No se trata sólo de levantar la baraja y poner el mostrador, es salir a la puerta de la tienda para ofrecer lo del interior, es el conjunto de estrategias que se despliegan. Casi infinitas. 

Tengo un amigo incansable en esto, en estrategias. Su arma es internet. Facebook, Tik Tok, X… Yo creo que toca todos los palos. Para su cafetería y su restaurante. Las técnicas de venta no son un secreto para este empresario, dotado de una gran imaginación y una inteligencia natural encomiable. Pues cualquier día lo contrata un partido en elecciones. Se vende lo mismo una merienda que un candidato. Es cuestión de acertar con el mensaje, con la imagen que lo soporta. Pero bueno, íbamos de los alcaldes y alcaldesas en estas elecciones en donde tanta trola abunda. 

Es el movimiento arriesgado toda vez que el año que viene son las municipales y no sabemos cómo influye lo del día 29. Patricia Cavada no se mezcló con la gente el día de Ceuta (no tomó una buena decisión, parece claro) pero no la veo a la cabeza de una manifestación pro Pedro Sánchez (digo con entusiasmo). Puede que esté equivocado pero no la veo. Lo suyo es que pase cuanto antes lo que tenga que pasar porque su Reino no es de ese mundo sino el mundo de 2027, de revalidar la alcaldía, de otros cuatro años para completar sus sueños de alcaldesa de San Fernando. E inaugurar lo que fueron sueños con los que se presentó a los vecinos pidiendo sus votos.

Que todo sea en mucha paz.

Diario de Cádiz
Calle Real
2026 10 25_

martes, 20 de octubre de 2026

El Pinsapar / LIMOGES


________ Limoges

Al norte se halla el parque natural de la Brenne, al sur otro parque natural regional, el de Milevaches en Limousin, al oeste el de Perigord-Limousin. Cerca de Limoges se encuentra Poitiers, al norte; al este Clermont-Ferrand. Hablo del corazón de Francia. Perdón, yo estuve allí. Lo recuerdo perfectamente. Una mañana con sol. Y además parado frente a lo que ha sido ejemplo de la barbarie recientemente, el impresionante ayuntamiento -Hôtel de Ville- de la histórica ciudad de las porcelanas, asaltado e incendiado, o sea, destruido por una turba de varios centenares de personas: “Desde mañana vamos a asegurar una continuidad del servicio, vamos a organizarnos. Han destruido un edificio que los habitantes de Limoges aman, pero no han destruido el servicio público. Es un monumento que se quema, pero no la República”. Son palabras del alcalde de Limoges, Guérin. No repuesto del tremendo disgusto de ver cómo se caía al piso bajo las llamas el edificio único de su ayuntamiento, una joya más del tesoro de Francia. Un millar de manifestantes hicieron el daño en la localidad francesa. El alcalde les dijo “a los delincuentes” que la justicia los detendría.

¿Cómo de cerca estamos en España de Limoges? 

Las fuerzas de seguridad del Estado ya saben, por si no lo sabían, a lo que se enfrentan las democracias contemporáneas. Quienes asaltaron y destruyeron completamente un edificio histórico, orgullo de Limoges, son los potenciales destructores de cuanto se ponga por delante, llegado el caso. En Madrid, Sevilla, San Sebastián o Valencia y Barcelona. Del mismo modo que ya están informados de cómo, casi sin avisar, se asaltan las ciudades españolas de Ceuta y Melilla. ¿Hablamos de guerras híbridas? Lo cierto es que si logran el quilombo, dicho en argentino coloquial, pueden traer la destrucción al interior de los países a los que se enfrentan. A distancia considerable. Y a humillaciones tan hirientes y deprimentes como la destrucción del palacio consistorial de Limoges. 

La ciudad que pude ver aquella mañana de sol, con su fábrica de porcelanas y ese glamour de Francia, es desde el 17 de octubre una nueva forma de luto, de desesperación. La barbarie ha vuelto, puede que no se haya ido nunca de nosotros. Sigue allí, aquí, allá. En todas partes.

Diarios Grupo Joly
El Pinsapar
2026 10 20_