__________ Abordar la Feria
La primera que sabe que el Parque no es el lugar idóneo para la Feria del Carmen y la Sal es Patricia Cavada. Quiero decir tal como está. Alrededor del Parque viven miles de personas que pierden su derecho al descanso durante los días de la feria. ¿Por qué? Porque se ven obligados a soportar un nivel insoportable de ruidos. La reunión ferial del Parque sería otra si se limitaran los volúmenes en las casetas y, sobre todo, en el espacio central del Parque. Límite de volumen y límite horario contribuirían a hacer más llevadero todo. Diría más: contribuiría a hacer más justo y armónico el derecho al descanso y el derecho al ocio. Pero es sabido que nos falta recorrido para convivir en el espacio público, nos faltan los motivos para exponer a tantos vecinos al abrumador volumen hasta las tres de la madrugada.
La calle de Las Cortes es un antecedente inexplicable de la desproporción y la desprotección de los derechos. Son muchos días del año sin derecho al descanso, son muchas noches para estar enfermos, estudiar, vivir en esa calle que levanta un ruido ensordecedor, que agrede a los vecinos allí enraizados por el lucro, el beneficio económico. Lo de esta calle, y lo del Parque en la Feria, sería un supuesto interesante para explicar los derechos en la Facultad. Como tantas cosas. Porque el que sirve una copa a un cliente no le vende, con la copa, el “derecho” a la vociferación, al griterío, al diálogo que estalla. Sin embargo hay alguna relación entre la copa y todo esto que ya los vecinos han llevado a los jueces. ¿Es lo que quiere “abordar” María del Carmen Roa, lo que ha discutido en el último Pleno municipal? La Feria no es un hecho menor, es una tradición que ha tenido varios enclaves en la ciudad. A la gente le gusta ir a la caseta de su hermandad o a la de los amigos a reunirse, tomar cervezas, sociabilizar. Todo es un poco como la calle de Las Cortes. Pero eso no tiene que ver con el ruido desmesurado de los altavoces ni la suma de todos los volúmenes, que hacen del espacio “a abordar” el infierno de julio para los vecinos. No debe ser difícil ordenar y hacer cumplir las ordenanzas municipales sobre el descanso de los vecinos y los ruidos que se pueden emitir. Mas no se hace, inexplicablemente.
📷 Diarios Grupo Joly


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