Lo que se estudia es: ¿habrá una nueva invasión de Ceuta? Dado por hecho que puede que se produzca, los teóricos establecen el por dónde, el cómo y el cuándo puede. Hablo del Estado Mayor de la Defensa, el CNI, la Inteligencia de la Policía. No conozco una Agencia Nacional de Seguridad, como en otros países, conozco lo que he dicho. Las preguntas queman. Porque se trata de saber con la antelación suficiente los hechos para aplicar los remedios que se hayan establecido con anterioridad y de los que se hayan producido las experiencias en el orden práctico. Seguro que saben ya que Marruecos pondrá la misma cara que ha puesto con la invasión última, y logrado que el gobierno español le dé las gracias por la colaboración inestimable. O Diplomacia o Guerra (y final del próximo mundial de fútbol). El dilema se mantiene con obscenidad. Lo vemos en la tele todos los días con las guerras de Irán e Israel. Lo digo sobre todo porque en Trump la diplomacia es el aviso de la guerra. Y los aranceles.
Todavía en caliente es muy posible que, ya decía, estén estudiando la próxima invasión para que estemos avisados y preparados. Digo que lo del ministro Puente y el Rey es humo porque la procesión va por dentro. Y un ministro vale lo que tarda en removerlo el que lo nombró. No lo de Ceuta, a los hechos me remito. Quedan miles por todas partes -marroquíes y otros- y lo que no quieren en las autonomías españolas. Ni en Ceuta. Es difícil la declinación. Y no mucho tiempo. Y siempre esa gente estupenda llamada Marruecos, un modelo de vecindad y buenas relaciones. Siempre es como lo de Cuba y un Almirante Cervera que sabe que va a la muerte. La última invasión, compatriotas, hay que darla por pasada, pese a todo, y estar pensando muy seriamente en la próxima, que puede ser definitiva. Algo parecido a lo del nuevo Puigdemont declarando la República catalana pero por más de 20 segundos. Y la amenaza permanente de los centrífugos varios.
Algunos llaman a todo esto “los enemigos” de España. El mundial tendrá la palabra en Ceuta. Sus muertos en el mar, todo este desastre humanitario, irá a beneficio de inventario. El riñón de Ceuta no admite más diálisis y el miedo tendrá su reflejo en la desesperación. A ver la próxima invasión, a ver Melilla…
Diarios Grupo Joly











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