____________ Como en aquellos tiempos
El fin del mundo llega, arrepentíos. Miro la tele y me acuerdo de esta invocación, repetida casi idéntica en distintas etapas de la historia. El fin del mundo se acerca, arrepentíos. Estamos viviendo aquí -y allí- como si no se acercara el fin del mundo, ni nos arrepentimos siquiera. 100X100 Zapata llenó la sala del Colegio La Salle y aparentemente nada se ha movido en los otros partidos, los ya veteranos partidos de poder en la ciudad. Como una fatalidad algunos se temen que Fran Romero, fracaso tras fracaso, vuelva a intentarlo. La izquierda de la izquierda no se va a unir en San Fernando si no se une en Andalucia, España y la Humanidad. El PSOE hace como si Pedro Sánchez no existiera realmente, Patricia es Patricia, es San Fernando cien por cien (para no confundir), quiero decir que vive y reina desde las orillas de aquí del caño y de la bahía interior, y el Atlántico exterior hasta la desembocadura del Sancti-Petri, la Punta del Boquerón, o sea, lo que se dice una isla. El mundo se acaba, ya decía, y no sólo no nos arrepentimos sino que hacemos como si no nos afectara o sencillamente lo ignoramos. Como en el mundo antiguo. Pero vuelvo, queda el Partido Popular, que está ganando en todas partes pero aquí lleva años y años de aquella manera. Lo que Juan Franco parece que ha solucionado en su plan de expiación empresarial con Ricardo Zapata no lo ha hecho todavía Juanma Moreno, va con éxito por los platós y se presenta en el epicentro de las catástrofes, debe pensar que los resultados electorales en esta ciudad, los que interesan de verdad, son los suyos, los que lo llevan y lo mantienen en San Telmo. Pero el tiempo vuela, cuando menos cuenta nos demos estamos en el verano del domingo municipal. Y ahí estarán todos, los que conocemos y los que no conocemos. Con Vox, naturalmente, si arma una lista para lograr representación. Que lo va a intentar, ya lo creo.
Aunque el fin del mundo se acerca, el petróleo se acaba, y el gas, y la tranquilidad. Toda guerra es una patada al avispero, al gigantesco avispero que somos finalmente. La gente corre despavorida, la destrucción avanza, el mundo se desmorona, lloran los niños y sus madres, el mundo se va a negro. Y silencio. Como en aquellos tiempos en los que los profetas anunciaban el fin del mundo. Y nos recomendaban el arrepentimiento para el perdón del Dios todopoderoso que nos dicen juzgará a todos el Día del Final.
Diario de Cádiz
Calle Real
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