_____ Pradales
Pradales quiere el Gernika, así escrito. No para la ciudad mártir, bombardeada por la Cóndor y los italianos, importante este dato, el 26 de abril de 1937, arrasada por este movimiento criminal de la guerra contra la Repúbica junto a Durango, llamada Operación Rügen, 'Operación Reprimenda'. Hubiera sido una buena baza construir en la nueva Guernica una sala museo única para un cuadro excepcional.
Pradales no propone esto sino una temporada en el Guggenheim, puede que como una forma/fórmula para el traslado definitivo de la obra de Picasso, mundialmente famosa, al País Vasco. El cuadro es propiedad del Estado, con anterioridad de la II República española, más que nada por esto, el País Vasco sigue siendo todavía, lo quieran o no, parte de España, trozo del Estado constitucional español. Pradales tira bien del arco, lo hacen los nacionalistas vascos en general, si echan la caña al agua es que el agua tiene peces y la caña tiene un buen anzuelo y la mejor carnada. El lehendakari se lo ha dicho a la cara a Pedro Sánchez, con el que cree tiene más posibilidades. Logró el palacete de París, ha logrado cosas más difíciles y menos simbólicas que este cuadro tremendo que refleja el drama de un pueblo completamente inocente, un pueblo asesinado por quienes vinieron a ensayar sus bombas, ajustar sus estrategias bélicas para los escenarios que ya se preveían en 1937. ¿Llegará el Gernika a Guernica más pronto que tarde? No me gustaría que fuera por extorsión, por los votos que necesite Pedro Sánchez, o Feijóo, para hacerse con el gobierno del Reino de España, siempre tendrá mal sabor de boca. Pero sí estaría bien por el acuerdo de todos, o la gran mayoría.
Los que van a Madrid a verlo pueden llegarse al pueblo mártir, y de camino realizar una visita a las heridas restañadas, el paisaje reconstruido y la vida que ha crecido allí hacia la libertad y la democracia. Es el horizonte de la nueva España, alejado de aquellos odios infalibles, aquel drama vivido por los españoles vascos, por los españoles. Comprendo que ya miro el futuro como despidiéndome, con ganas de que las cosas se hagan bien, sirvan para unirnos y respetarnos, no para alimentar los viejos odios, las otras querellas. Puede que no haya nada más perfecto que el olvido.
Diarios Grupo Joly
El Pinsapar
2026 04 07_







