domingo, 14 de junio de 2026

Calle Real / EL ALMIRANTE DE BENITO DORRONZORO

 

___________ El Almirante de Benito Dorronzoro

José Enrique de Benito Dorronzoro no ha querido continuar como presidente de la Real Academia de San Romualdo. Ha sido reelegido puede que cinco veces consecutivas. Vicealmirante de la Armada, cañailla esencial, ha dejado una huella. El ideal de las academias, que es la difusión del conocimiento y la inteligencia, lo ha cumplido la nuestra, la de San Romualdo, cumplidamente bajo su feliz presidencia. Martes a martes ha ofrecido a la ciudad intervenciones de calidad, profundidad y actualidad, en su caso. Ha pedido irse, o sea, quedarse pero como otro académico más, lo más discretamente posible. El pasado jueves la Asamblea académica eligió por unanimidad a su sucesor, el doctor Juan Manuel García-Cubillana. Hasta esto ha hecho bien el almirante de Benito, dejar la casa en orden y en las mejores manos. Junto al nuevo presidente, una nueva Junta de Gobierno, la mayoría de la cual formó la de José Enrique de Benito.

No dejo de ser objetivo por afirmar que la Real Academia de San Romualdo forma parte indefectible de una ciudad que se ha definido siempre, y ha sido vista desde fuera y dentro de la misma, como una institución de cultura y conocimiento. El aula grande del Centro de Congresos se llenó en la conferencia de cierre del Curso Académico 2025-2026. Un clásico hizo uso de la palabra, el Prof. Dr. José Manuel Revuelta, catedrático de Cirugía de la Universidad de Cantabria, de la que ha sido Vicerrector. Es un ejemplo de los muchos temas tratados a través del Curso Académico. Fui testigo del cambio en la presidencia de San Romualdo. Fue una votación y un abrazo entre el presidente saliente y el entrante.

El almirante de Benito es un marino que sabe de sacrificios por la Patria. Además ha dedicado casi diez años de su vida a la ciudad natal en la presidencia de San Romualdo, a la patria chica. Con mucho sentido de la responsabilidad, con extraordinaria mano para la dirección cooperativa que ha ejercido en todo momento. Sin pedir nada a cambio, esto es, con grandísima generosidad. Como con todo lo que hizo en su dilatada y brillante carrera profesional. Siento verdadera estima por este marino de San Fernando que logró el entorchado de Almirante y cuando habitaba el retiro bien ganado en muchos mares del mundo, muchas responsabilidades para con España, aceptó el reto de presidir la Academia de San Romualdo a solicitud de la totalidad de la Asamblea de la institución cultural isleña. Ha entrado en la Historia de nuestra ciudad este hombre bueno, vitalista y sonriente. En la Historia verdadera, la de los hombres buenos, las personas necesarias que asumieron responsabilidades y supieron despedirse en mucho silencio. Como nuestro Almirante inolvidable.

Diario de Cádiz
Calle Real
2026 06 14_






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