sábado, 6 de junio de 2026

Calle Real / EL PADRE RAFAEL


___________ El Padre Rafael

Cuando llegó el obispo Valdivia como administrador apostólico de la Dióceses (me quito el sombrero ante la habilidad de la jerarquía católica para decir lo que quiere decir, no decir lo que no quiere decir y ni decir ni no decir lo que no quiere decir ni no decir) lo primero que dijo o se dijo de él es que no venía a remover ni a hacer nada sino el mantenimiento de la Diócesis dejada vacante por Zornoza. Entonces pensé que iba a dejar al Padre Rafael Vez Palomino en la misma situación ignominiosa que lo había dejado el obispo Zornoza, que no tuvo piedad ni, en caso de que lo hubiera sido, el perdón necesario.  Y en efecto han pasado los meses y Padre Rafael sigue suspendido de sus oficios sagrados a la espera de una -pienso- rendición total y completa. Valdivia y todos los que están interviniendo en esa masacre moral a un sacerdote inocente, hacen movimientos bienqueda pero se niegan a cerrar definitivamente una herida sujeta a controversia. Pero como Dios castiga sin palo ni piedra, miren a Zornoza.


La buena fama que precedió a Valdivia, al que no acaban de nombrar sucesor con todos los efectos, ahora se estrella contra el deseo de decenas de miles de fieles que deseamos ver repuesto en sus derechos y oficios al Padre Rafael, ver cómo se pasa la página de unos años terribles e incomprensibles. El Padre Casado, el otro sacerdote puesto en el ostrakón, ha sido exonerado y destinado a una comunidad como párroco, no ha sido el caso, lamentablemente, del Padre Rafael al que mantienen en el castigo cruel e insufrible de la suspensión de sus oficios divinos. Con seguridad su pueblo, al que sirvió como párroco y que sencillamente lo ama, con su alcaldesa al frente, tiene parte de culpa. Porque no se ha movilizado exigiendo la devolución de los oficios sagrados al Padre Rafael, no ha puesto en negro sobre blanco la única verdad de todo esto: no le importamos nada porque lo importante es el ordeno y mando de una iglesia que se precipita a la inanidad, por mucho que venga el Santo Padre de Roma a España.

No quería escribir este articulo, que es un grito, es un pliego de descargo. Es lo menos que podia hacer por el bueno del Padre Rafael Vez Palomino, le digan lo que le hayan dicho del Padre Rafael o le digan de mí, Señor Obispo.

Diario de Cádiz
Calle Real
2026 06 07_

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