jueves, 3 de mayo de 2007

Calle Real / BANDERAS REPUBLICANAS




_____ Banderas republicanas

Le preguntaba no hace mucho al líder de Izquierda Republicana de mi pueblo que cuál era la razón por la que su partido usaba como bandera de partido la que, en teoría, fue la bandera de España durante la II República. Creo recordar que no supo darme una razón convincente, es más, lo tuvo como algo sorprendente. Le recordé que la actual bandera vasca, la llamada ikurriña, fue en origen la bandera del PNV. Como tantas otras cosas, este partido impuso su propia bandera a todos. No es el caso de la cuatribarrada pero puede que lo sea de la andaluza, bandera ideada por los primitivos “regionalistas” `para sí mismos en el origen del nacionalismo andaluz. Como casi todas las autonomías de España son recientes, sus banderas son creaciones aceptadas por los votantes de los respectivos estatutos. Y sin embargo, más de 70 años después del inicio del desastre de España, cada vez más, la tricolor republicana viene apareciendo en las manifestaciones y en las concentraciones. La hemos visto en la Cibeles del mismo modo que pude verla en San Fernando, oh paradoja, a los pies del caballo del General Varela el pasado 14 de abril. Normalidad. Quiero decir que no pasó nada, ni siquiera una multa gubernativa como refería este diario que ocurrió en 1932 en la estación de Cádiz a unos ciudadanos que gritaron ¡Viva España! a los ¡Viva la República! de un ministro que salía en el tren tras una visita oficial a la capital de la provincia.
 
La libertad de expresión debe ser sagrada para todos y los poderes públicos deben velar por ello. O sea, proteger a los ciudadanos que en el uso de esa libertad quieran sacar a pasear la bandera constitucional de España por las calles de las ciudades y pueblos del País Vasco o Cataluña, a donde puede que ni dejen pasear la tricolor por haber sido la de la España republicana. Conclusión: que sea lo que Dios quiera. Porque esta cosa de extraer del pasado atroz una referencia emblemática, cuando se ha pensado que todo estaba superado, tanto que hasta el PCE de Carrillo puso la española junto a la roja de la hoz y el martillo, es, como algunas otras cosas, literalmente de locos.

Se acerca el viejo debate de monarquía-república de la probable mano de Rodríguez Zapatero, y es posible que nos veamos en las urnas por este motivo. No será un debate entre democracia y dictadura porque la monarquía coadyuvó decisivamente a la instauración de la democracia en España, a su defensa y a su fortalecimiento. Será un debate huero, de enfrentamiento entre españoles. Lamentablemente, como la historia nos tiene fatalmente acostumbrados.

Diario de Cádiz
Calle Real
2007 05 03_

jueves, 26 de abril de 2007

El Pinsapar / EL LADRILLAZO


____ El ladrillazo

No me digan que la metáfora no es maravillosa: el ladrillo se desinfla... De hecho, llamar ladrillo a la metonimia de lo que es la maraña por excelencia debería reconciliarnos con la capacidad inmediata de la lengua española y de los hablantes, que encuentran la fórmula sintética a cuyo reclamo acuden todas las imágenes, desde la superpoblación de agencias inmobiliarias en algunas ciudades hasta el nauseabundo circo de Marbella, colofón y culmen de la vertiente delictiva... del ladrillo.

El ladrillo es como el esfínter del que escribió con singular maestría el genio de Quevedo en su El Caballero de la Tenaza, el famoso opúsculo de las gracias y desgracias del. Que ahora los analistas económicos hablen de su inminente crisis, precipitada por la caída en bolsa de las acciones de una de sus empresas más significativas, además de servir para el “ya lo decía yo” que decían los que fueron tildados de agoreros cuando lo decían, que lo han dicho, pone los pelos de gallina a una muchedumbre de gente que vive... del ladrillo.

Esta es una de las razones por las que no me acabo de creer que el ladrillo se desinfla y que va a llegar la teoría del dominó a este importante segmento de la actividad económica de España. Desde los ayuntamientos que viven de poner por las nubes el precio del suelo, para hacer caja, hasta los bancos y cajas que hace caja continuamente con esta angustia tan grande de lo pronto que llegan los primeros de mes cada mes, que es la fecha en la que se paga la letra del piso, los treinta y cuarenta años que se paga la hipoteca... del ladrillo.

No sabemos bien, a día de hoy, si esta caída del globo del ladrillo es una caída libre o una voladura controlada para que un sector del ladrillo se haga con el control de más parte de la tarta de ladrillos que es la economía española actual. Lo cierto es que nos dicen que el ladrillo tiene tanto dinero que se ha metido en el sector eléctrico comprando las acciones de Endesa que ponerlas junto a las italianas de Enel para poner a Pizarro, el héroe de la resistencia a la opilla catalana, en lo redondo de la calle. Por ser amigo de Aznar. La verdad es que es muy del ladrillo esto de ser amigo o no serlo de Aznar, digo de Zapatero. Se lo pregunte a Conthe y al ladrillazo que ha pegado en el Parlamento a cuenta de, precisamente, la opa a Endesa del ladrillo, entre otros.

Se desinfle o no, el ladrillo va a estar ahí. ¿Es cosa de necios confundir valor y precio? Ah...

Diario de Cádiz
El Pinsapar
2007 04 26_

domingo, 22 de abril de 2007

Calle Real / ESTATUAS OBLIGATORIAS




_______ Estatuas obligatorias

Fernando Miranda, su amigo Agustín Fernández, el Guti si estuviera entre nosotros, otros así de cañaíllas como la copa de un pino podrían decirle a De Bernardo, a Pedemonte, a Fernando López Gil, a los demás candidatos de mayo quienes fueron Chicha, Mariano, Cría, Alías, Chispa, Cantón, Luis Periñán, Devesa, Jiménez… La selección de los once jugadores del Club Deportivo San Fernando de todos los tiempos que podrían formar el bronce inmortal del equipo azulino en la Plaza de las Esculturas, que además es un trozo de aquel viejo Madariaga en cuyo verde césped surgió la hazaña, la gloria y la memoria que nunca debe sepultar el olvido.

El grupo debería encargarse a varios escultores, para que el conjunto sea más rico todavía en formas, estilos, sensibilidades. Pienso en Alfonso Barraquero y en Antonio Aparicio, como es natural, porque son nuestros escultores máximos, pero también pienso en otros isleños que podrían acometer el trabajo, o en otros escultores invitados para la ocasión. Once esculturas, once escultores puestos de acuerdo en el conjunto, quienes estén en cuclillas, quienes de pie, quienes abrazados, quienes con las manos detrás o sobre los hombros de sus compañeros. Se trata de emular las viejas fotos sepias de los años 30 y 40 y 50 y 60 del siglo pasado, los años que fuimos felices y jugábamos en Segunda División, que venía el Zaragoza, y el Murcia, el Huelva, el Levante, muchos que subieron y bajaron y algunos que subieron para nunca bajar y ahí siguen, en la cumbre del fútbol español.

Antonio Moreno puso en bronce a Rafael Ortega, que también fue una estatua obligatoria, y a la Lola, la que cuando se iba a los Puertos La Isla se quedaba sola… Hay en la reciente memoria un Antonio Moreno patriota cañaílla que deben tomar como ejemplo quienes lleguen ahora. No el político que recalificó el suelo de Fábrica de San Carlos, que creo ha sido su gran error político, sino el isleño fiel a la tradición de su ciudad natal, su primer amante. No sé si el callejero recoge estos nombres que tengo por gloriosos, los nombres de los once jugadores del imaginario de la felicidad de La Isla inmortal, pero ese Parque de las Esculturas debería incluirlos bajo el cielo azul o la lluvia que los cubrió un día. Desde las gradas derribadas se oirá algunas tardes el estruendo de las palmas y el indesmayable grito de la victoria. Puede que el bronce sonría y asome su estatura la vieja noria de la huerta de Mainé. Hagámoslo posible, por favor.

Diario de Cádiz
Calle Real
2007 04 22_