domingo, 31 de octubre de 2010

HOMENAJE A TÍO BORRICO

Estuve allí, en el Teatro Villamarta. Lo vi con con mis ojos. Lloré ya desde Juanillorro, el más cabal intérprete de los cantes de Tío Borrico. Tía Juana la del Pipa me enloquece, siempre. El Zambo me maravilla. Capullo de Jerez me sorprende continuamente. Y El Torta, como el Y Sevilla del poema de Manuel Machado. Cuando hizo las alegrías de Camarón y La Perla a su modo me crujieron los huesos. Noté que el Villamarte enloqueció. Es lo que tienen algunos artistas excepcionales. Por eso sólo debo decir... Y el Torta.

Ahora, las fotos geniales de Paco Sánchez me traen la atmósfera de aquella noche, la verdad genuina del flamenco que se derramó del frasco de las esencias más preciadas esa noche. En el Villamarta, Jerez de la Frontera.


Un siglo de Tío Borrico, la evolución de la especie humana, desde el Génesis, para llegar a este estado de arte inefable, absolutamente único en el mundo. El Flamenco.


MI NIÑA CLAUDIA CRECE


Mi niña Claudia...

jueves, 28 de octubre de 2010

El Pinsapar / MENACHO Y PEPA



_______ Menacho y Pepa

Conocí y aprecié a la poeta Pepa Caro mucho antes de que se convirtiera en la delegada provincial de Cultura ni en la alcaldesa Arcos de la Frontera, que lo sería luego. A Menacho lo conocí ya político de largo recorrido, digo que había sido alcalde de su pueblo, Olvera, y delegado provincial de Educación. Entonces era delegado del Gobierno. Ambos eran personas extremadamente cercanas, simpáticas, sensibles. Buenas gentes. Y serranos a carta cabal. Hace mucho que no hablo con ellos pero siempre pregunto cómo están y cómo les va. Digo que si, al modo de historia clínica, me preguntaran por mi amor incondicional a la sierra, del que el título de estos artículos da fe, les contestaría que Antonio Mateos, que fue alcalde de Grazalema, Cristóbal Rivera, Pepa, Paco Menacho y otros amigos serranos, profesores de secundaria, maestros ejercientes en los pueblos serranos, pintores ubriqueños, poetas, escritores… y las gentes de las almazaras y las fábricas de mantas, los cooperativistas, los jubilados que toman café en los casinos y bares de las plazas, los ciudadanos de la sierra en general, serían el origen de todo.

Más la propia sierra, claro está. Sus paisajes inconcebibles, sus caseríos blancos, tan humildes, sus modestas pensiones y hostales, sus calles bajo la lluvia o cuando el sol pega duro. La sierra es un tesoro que está ahí al lado al alcance de todos, un verdadero tesoro.

Aquí he contado también la impresión que me causó una confesión que me hizo un día Antonio Mateos: "Si se retrasan una semana en enviarme dos millones de pesetas me cierran el pueblo". Enlazo este queja con un comentario que hizo Teófila Martínez no hace mucho en una reunión de equipo: "¡Si la gente supiera lo que cuesta subir cada día la baraja del Ayuntamiento!". Y para completar, el desahogo de Barroso, que francamente no sé por qué lo intenta de nuevo, otra vez más. Dijo: "Mi vida en los últimos tiempos es dedicar quince días de cada mes a buscar el dinero con que pagar a los funcionarios".

Pues en la sierra lo mismo pero con carácter más dramático si cabe. Y por eso, quizá, el "Observatorio" en donde están Francisco Menacho, y Pepa Caro, junto a otros. Porque a nadie más que a ellos les duele lo que está pasando, cómo la crisis que golpea a los ayuntamientos en general muele a la sierra, tan necesitada de todo, pese a contar con un potencial impresionante para gestionarlo adecuadamente. No es una sierra yerma la de Cádiz sino una sierra dejada de la mano de Dios, muchas veces, en beneficio de otras comarcas gaditanas, o de otras políticas. Pedir puede ser una espiral infinita, la explicación exponencial, pero la Sierra debe ser algo especial, por su fragilidad, por su belleza, su ser único.

Diario de Cádiz
El Pinsapar
2010 10 28_

lunes, 25 de octubre de 2010

ES CÁDIZ, NATURALMENTE


Naturalmente...


Siempre me llamó la atención poderosamente la cercanía del muelle Reina Sofía a la ciudad. Sobre todo cuando atracan los grandes barcos, ahora los cruceros. Da la imagen exacta de la imbricación extraordinaria del muelle y Cádiz. 

Como con estas fotos, hechas con mi móvil con la sola intención de traerlas aquí.

jueves, 21 de octubre de 2010

El Pinsapar / EL "DOSSIER"

















_____ El "Dossier"

¿Pedirá la nueva ministra de Asuntos Exteriores del Reino de España, en cuanto llegue a su despacho, el dossier Gibraltar? No lo he visto pero debe ser uno de los más voluminosos del viejo palacio de Santa Cruz, debe ocupar una estancia entera. Y sin duda que estará a rebosar de agravios, trampas, porquerías, vergüenza, desatinos y frustración. Aún le queda un apéndice definitivo pero cualquier día cogen a Dios distraído, y a su Divina Providencia desprevenida, y revienta un tanque de gasóil que enmierdará toda la bahía de Algeciras, el Estrecho y el norte de África. Para esta ocasión, el ministro principal de la Roca, míster Caruana, tendrá preparado su discurso exculpatorio. Porque siempre es como quien dice: ni un paso atrás ni para tomar carrerilla.

Ahora el astuto acaba de lanzar un órdago a la diplomacia española sobre un litigio que promete: las aguas territoriales. En el Tratado no se contemplaban, al parecer, pero a estas horas Utrech es un papelucho sin valor y por eso le dijo a Moratinos, o a Rodríguez Zapatero vía el ex ministro, que se vaya a la Corte Internacional y pregunte, o demande. Si lo hace y pierde (pleitos tengas y los ganes, dice la maldición gitana), gana. Si no lo hace, gana también porque se trataría por el camino del silencio positivo de la aceptación del hecho que España viene negando. En eso ha consistido la astucia desde el principio, en ganar siempre. A tiros o sin dar un tiro. Porque detrás tenía a la Royal Navy, o al primo de Zumosol, porque delante había una debilidad penosa. ¿Como ahora?

La nueva ministra de Asuntos Exteriores del Reino de España tiene una cosa muy natural y positiva, que sonríe mucho. Sí, en verdad no la he visto nunca sin sonreír. No es en esto como Caruana que tiene la cara como si fuera a saltar sobre ti en un momento dado. Es un caso extraordinario este hombre. Se trata de un alcalde de pueblo que cuando quiere nos mete las cabras en el corral. A España, digo. Ni un paso para atrás, ya decía. Así el aeropuerto, así todo. No tiró la verja pero impedirá que se levante de nuevo. El argumento era que sin la verja nos querrían más. Fue infalible. Se refería a más… lejos. Y encima el petróleo que puede llegar hasta Casablanca será "español", como el dinero que se lava sin parar en las centrifugadoras de la Roca. Una parte importante, español.

Recuerdo que el dossier de la explosión de Cádiz era el más voluminoso que había en el Estado Mayor de la entonces Capitanía General de San Fernando. Y seguía siendo secreto 30 años después. Lo de Gibraltar es de novela de Ken Follet, con este personaje avieso, Ministra.

Diario de Cádiz
El Pinsapar
2010 10 21_