domingo, 12 de enero de 2020

Calle Real / DANI


____________ Dani

Dani, dime de ti, por favor. Fue una súplica la que le hice. Me contestó: Regular, Enrique, reza mucho, por favor. Días antes le envié un poema de Edna Frigato: “Benditos sean los que llegan a nuestra vida en silencio, con pasos suaves para no despertar nuestros dolores, no despertar nuestros fantasmas, no resucitar nuestros miedos… Benditos sean los que se dirigen con suavidad y gentileza, hablando el idioma de la paz para no asustar a nuestra alma (…)”. Muchas gracias, Enrique. Eso me escribió. Fueron mis últimas conversaciones con Daniel Nieto, que me acaban de decir que ha fallecido. ¿Sólo cuando llegan estas noticias horribles descubre uno que quería a alguien entrañablemente? No en mi caso ni en el caso de mi amigo Dani, al que ha derribado una enfermedad atroz contra la que luchó hasta el último momento. Con todo pero sobre todo con la oración y la esperanza en su Padre de Misericordia y su Madre de Piedad. Qué mal me siento, cuántas risas juntos, cuantas confidencias y confesiones, cuántas esperanzas en hacer una Isla más grande, más justa, mejor que la que habíamos recibido. Tan joven, Dani, lleno de futuro que estaba. En su vocación política y en lo que lo necesitaba su hija, sus padres, su hermano y sus amigos…

También por WhatsApp he sabido que Daniel Nieto había muerto. El primer mensaje, lleno de presagios funestos, fue de José Loaiza, con el que colaboró estrechamente en el tiempo en que gobernaron el Ayuntamiento. ¿Sabes lo de Dani? No sabía nada, estaba oyendo una sonata para violín y piano de Ottorino Respighi y pensando en otro amigo, el violinista Carlos Jaime. Me disponía a escribir este Calle Real sobre otro, no me gusta nada en absoluto escribir de un amigo que acaba de morir, escribir en caliente, en dolor, en carne viva. Así no, pero ya me han ido llegando otros WhatsApp, especialmente de mi hijo Enrique, que me conoce y sabe bien lo que siempre he querido a Dani, me ha escrito con preocupación por mi dolor. Yo estoy preocupado ahora por su madre y por su hija, que eran un universo cerrado para él, eran los dos polos de la dinamo de su existencia. ¿Quién las consuela, tienen consuelo? La muerte siempre, ese paso inevitable tras del cual está la puerta de la luz y del perdón. En la que Dani creyó fervientemente. De ahí sus últimas palabras de día 8, a las 22:02 horas, reza mucho por favor.

Venía mal lo que le llegó. Sentados en la puerta del Naca, en la Pastora, tomamos aquella tarde una coca-cola. Veníamos de votar en el Cabildo de nuestra Hermandad. Me dijo lo que tenía y que estaba bien, luchando. Hace tan poco…

Voy a seguir rezando mucho, he descubierto que es lo único que podemos hacer muchas veces. Descansa en paz, amigo bueno.

Diario de Cádiz
Calle Real 
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martes, 31 de diciembre de 2019

El Pinsapar / LO DE LEÓN






______ Lo de León

El Bierzo quinta provincia gallega. Era la penúltima proclama de un viaje alucinante desde San Fernando a Ferrol. El colofón, llegando a Piedrafita del Cerebrero, letras grandes negras sobre fondo blanco, rezaba rotundo: Galicia no es España. Antes había leído que León no era Castilla y viceversa, Andalucía nación y no sé cuántas así. Un viaje enloquecido, como se observará. 


Con mucha envidia crucé Turquía desde Ankara a la Capadocia y desde allí a la costa griega, la bella Antalya. Ningún otero, camino, gasolinera, edificio oficial o no, en donde no ondeara la bandera de la nación. Un país, una bandera. El mío era un laberinto, cada vez más, de banderas y leyendas disolventes, centrífugas. Y ahora lo de León. Con el apoyo de los socialistas y del fondo de la sangre de este país nuestro que se hizo guerreando, contra todos y contra nosotros mismos.

Algeciras no es La Línea, pues, ni Conil es Chiclana. Ni Cádiz es San Fernando. Ni Jerez es Puerto de Santa María ni la Sierra es la Janda y así para arriba. O sea, Cádiz no es Sevilla ni Málaga es Granada ni Jaén Almería. De ahí a las realidades que se auto proclaman entes insulares. Y los territorios con sentimientos decantados, como Euskadi o Cataluña, donde importantes minorías quieren sobreponerse a las mayorías para constituirse como realidades diferentes, que son más derechos se diga lo que se diga. Del que toman notas otros aunque sin mucho éxito hasta ahora. ¿Es lo de León? No exactamente, lo de León es que no quiere ser lo que no es y por eso se suman con una copulativa. Que hay que suprimir. León debe ser como alguna pedanía de esta provincia, que se segregó y se constituyó en otro ente local idéntico a los demás, y no le fue tan mal, por cierto. Muchos lo van a comprar porque el mecanismo va a funcionar. Málaga frente a Sevilla, Burgos frente a Valladolid, Vigo frente a La Coruña, ¿Vitoria versus Guipúzcoa o Vizcaya? Y el resto de los ejemplos, con Tabarnia como expresión chusca del “conflicto”.

Las costuras de España se rompen por este estrés que preside y propicia Pedro Sánchez para quedarse. León es la costra de la herida que supura. Cada uno para su bolsa, el último que apague la luz. La historia no se repite, dice el pensamiento progresista. Vamos, no llegaremos al Viva Cartagena y al resto de los sucesos que ocurrieron en este país ineficiente, que decía Gil de Biedma, pero vamos en camino. ¿Para que León sea León tiene que morir alguien, o sufrir? Por el Bierzo llega la jaqueca. España es un dolor de cabeza.

Diario de Cádiz
El Pinsapar
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domingo, 29 de diciembre de 2019

Calle Real / SINOPOLI Y PEPE ONETO



















________ Sinopoli y Pepe Oneto

Una vez que estuvimos sentados en La Mallorquina Pepe Oneto y yo, como tantas veces en tantos años, hablamos de Sinopoli. Gran parte del tiempo que compartíamos lo hacíamos de música, que era nuestra gran pasión. Pepe me contaba los conciertos a los que asistía por medio mundo y yo le hablaba de discos, en los que estaba más al día que él. Fue cuando me dijo que había oído en el Teatro Real El Bolero de Ravel dirigido por Sinopoli. Notó mi entusiasmo por el director veneciano y me contó que el concierto de Madrid no había sido de unánime aceptación por el público. Le dije -protesté- que no lo entendía, porque las óperas que yo oía con asiduidad y las grabaciones que había hecho de Strauss y, sobre todo, de Mahler eran apoteósicas. 

Pepe Oneto tenía en cuenta mi opinión siempre. Y yo lo tenía en un altar. Mi amigo-hermano, tan generoso siempre, tan amigo… Sin duda sabía que Giuseppe Sinopoli había fallecido en 2001, en Berlín, en el foso del teatro dirigiendo el Tercer Acto de Aida. Un infarto fulminante del que no pudieron sacarlo, pese a los esfuerzos de los servicios médicos del teatro alemán. Se trataba de alguien ciertamente excepcional, pues había estudiado Medicina, especializándose en Psiquiatría, disciplina en la que se doctoró en 1972. Para dedicarse en cuerpo y alma a la Música, como compositor y, sobre todo, como director, que lo fue de las más importantes orquestas del mundo. 

Hablábamos mucho sentados los dos en La Mallorquina de música, ya decía. Él era, digamos, muy sinfónico y yo más camerístico. Abría mucho los ojos hablando de Bruckner, Brahms y Beethoven, por supuesto de Mahler… Yo era más de Haydn y Schubert, y de la parte camerística de los grandes de todos los tiempos. Estábamos al cien por cien de acuerdo en un músico concreto, JS Bach y, naturalmente, en la Banda de Infantería de Marina, sobre todo aquella Banda que dirigió el gran e inolvidable Manuel Galduff Verdeguer. Porque Pepe Oneto llevaba a la Isla como muchos llevan a un país portátil por el mundo. Y en esa Isla, resumen de su infancia y juventud, la infancia y juventud de un melómano, estaba la Banda de Galduff, la Banda de Infantería de Marina de los conciertos de La Salle, de las calles cañaíllas.

El año se lo ha llevado y yo sólo tengo desde entonces el poema de Miguel Hernández a su amigo Ramón Sijé, un empujón brutal te ha derribado… He estado en silencio, no he podido con mi pena, por su grandeza segada y por toda una vida en la que compartimos mucho y, sobre todo, mucho cariño y mucha amistad. La amistad era eso, era Pepe Oneto. Adiós, 2019… Sólo me consuela las palabras bíblicas: Muerte, he ahí tu victoria.

No deberíamos olvidarlo nunca.

Diario de Cádiz
Calle Real
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domingo, 22 de diciembre de 2019

Calle Real / TÉ CON PATRICIA

 ________ Té con Patricia

Esta semana tomé un té con Patricia. Fue una cita aplazada algunas veces por ella y por mí pero finalmente, pese al día lluvioso y gris, muy húmedo, nos sentamos frente a frente. Tenía deseos de mirarla a los ojos y hablar con ella de lo que, me consta, nos une a los dos: el deseo de progreso de nuestra ciudad.


Empecé por el principio, digo después de darnos un beso y que ella acomodara el bolso y se pusiera cómoda. Me preguntó cómo estaba porque sabía que había estado con un catarro antipático, le respondí que mejor e, inmediatamente, le dije: Alcaldesa, ¿cómo te compras una silla de mil euros con la que está cayendo? Abrió mucho los ojos y me dijo: ¿Pero tú crees que he sido yo? Es que ni sé lo que vale, han sido los servicios municipales los que han comprado el mobiliario del nuevo ayuntamiento, todo el mobiliario. Me he enterado cuando lo ha dicho la oposición. Y le quitó importancia de inmediato. Verdaderamente esta anécdota de un bien que será para todos los alcaldes y alcaldesas que se sucedan en el sillón, nunca mejor dicho, no deja de ser una anécdota. Mucho más cuando venía de firmar un acuerdo muy importante para la ciudad en relación con la industria de la construcción naval. Una vez más, en la política española, lo pequeño empequeñece a lo grande, lo sin importancia a lo importante. Me habló del Museo Camarón con mucho entusiasmo y felicidad, la empresa que ha retomado las obras lo está haciendo a su satisfacción. Antes del verano estará abierto a todos y será un éxito, cosa en la que coincido con ella.

Está la alcaldesa en un momento positivo, con proyectos que cree que se lograrán, algunos muy importantes para la ciudad. Cuando un alcalde está en este estado de ánimo, hablo por experiencia de otros que he conocido, vienen cosas buenas a los pueblos. Le pregunté por el Bahía Sur sin el Corte Inglés y me dijo que lo que viene será mejor de lo que se acaba de ir. Muy convencida. Entonces salté al parque natural, que en cierto modo es un dogal en San Fernando, que la Isla no se salta como alguna ciudad vecina. Entonces tomó su iPhone, puso la foto aérea de la ciudad y su entorno y por el procedimiento ampliatorio me fue diciendo en donde están las oportunidades y los proyectos, también los sueños. En la línea del conservacionismo y la ecología, y en el del desarrollo turístico en la cercanía de nuestra maravillosa playa natural. La invité a que lo expusiera a todos, que hiciera públicos sus sueños. Se quedó en silencio pensándolo. Es el resumen de media hora, nos teníamos que ir a otros asuntos. Estaba de buena mañana porque también Conrado está mejor, lo cual es un magnífica noticia.

Le regalé mi último libro, me invitó al té.

Diario de Cádiz
Calle Real
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