viernes, 29 de abril de 2011

PUESTA DE SOL EN LA CASERÍA

Las fotos me las ha enviado hoy mi siempre amigo Enrique García-Agulló y Orduña, mi compañero de Bicentenarios, mi colega liberal gaditano de toda la vida. Esa puesta de sol la vimos -la disfrutamos- juntos.  Con su móvil hizo las fotos, con cualquier cosa habría salido esta hermosura que ha cautivado a mis amigos escritores de medio mundo. 

Es la terraza alta de Casa Bartolo, que da al mar de la bahía. Allí el pescado es increíble. La modestia tiene crestería de plata y oro. Un milagro que todavía alguien no se lo haya llevado por delante. Con una instrucción, un decreto, una Orden. 


                                                                                      En La Casería, en la Isla de Camarón...


lunes, 25 de abril de 2011

JAN GARBAREK, HOMENAJE

Cualquier momento es bueno para hacerle un homenaje a alguien que nos ha dado, sin saberlo, momentos de paz, intimidad, concentración, alegría, armonía... 

Alguien que nos ha abierto la mente con la música, como Jan Garbarek, al que conocí gracias a José María Cano y José María Cortés, dos grandes melómanos y expertos en jazz. Desde el principio me impactó su melodía seca, su voluptuosidad sin concesiones. 

Hablamos de uno de los grandes músicos contemporáneos...





Sé que un blog como el mío es lanzar una botella al mar. Quién sabe si llega a una orilla y es recogido el papelito que lleva dentro con este nombre, Jan Garbarek. Porque es uno de mis preferidos, alguien a quien siempre vuelvo. 

Y nunca me defrauda...

UNA CANCIÓN INOLVIDABLE

 

Unchained Melody... 

viernes, 22 de abril de 2011

CARRERA DE SAN JERÓNIMO_MADRID

Impresiona caminar por la cercanía del palacio del Congreso de los Diputados, en la Carrera de San Jerónimo. Impresiona lo que ha ocurrido entre esos muros y lo que a saber nos depara la fortuna, o el infortunio. He estado en Madrid no ha mucho y he pasado por allí, por la puerta. 

No hay un dispendio de seguridad, es un edificio que se ve que tiene vida pero no es excesivo, está un poco ajeno a la lo que sucede a su alrededor, que son los coches que pasan y los curiosos que hacen fotos, como yo, con mi móvil, que es el instrumento ideal del diario de un observador, de un español tranquilo.



























📷 EMS

jueves, 21 de abril de 2011

El Pinsapar / AYER MIRABA...

_________  Ayer miraba

Ayer miraba con un ojo la ventana y con el otro las palabras con las que quería dolerme de que el miércoles se iba, que la mejor semana del año, la mejor semana de la vida, se iba como las nubes grises que se movían amenazantes en el cielo cercano. Digo que este año las bandas de música están más afinadas y el aire tiene la humedad exacta que la memoria recuerda de otros años, y son tantos… Miro los pasos -ese arte que repta- caminar a sus templos conociendo el esfuerzo oculto tras unos faldones de terciopelo, ahora apurando el momento, retando a esas nubes negras que parece que van a respetar las estaciones de penitencias de las hermandades y cofradías. Las palabras se agolpan y atropellan cuando intentan reflejar el bullicio con gabardinas y chubasqueros, con paraguas por si acaso.

Y las hileras de penitentes con los cirios apagados que fueron encendidos para apagarse y volverse a encender, y así. Es lo que tiene, estos días están hechos de fotos fijas, no hay la indolencia de lo repetido. Digo que se puede ser lo mismo y lo diferente, que una semana al año puede parecer lo mismo pero nunca lo es, quizá porque el ojo que somos, como el mío de ayer mirando la ventana y las palabras con las que quiero contar que la semana más maravillosa del año, la semana como una tarde en la playa al atardecer o un sueño profundo dura un suspiro, que ya es jueves, jueves… Abuelos con los nietos, padres jóvenes con sus hijos a hombros, como yo cuando entonces. Por esto la mejor es la de cada uno, la semana santa de cada uno. Porque en una semana se condensan muchos recuerdos ligados a esta música de trompetas y clarines, de tambores que repican a muerto y tamboras que golpean solemnemente la tarde, acompasadas, lentas y graves. ¿Los Cristos y las Vírgenes? Ya sabemos que son el mismo Cristo y la misma Virgen, el único Cristo y la única Virgen, los maderos a donde asirnos en los naufragios de la vida. Por eso son mil las formas de vestir el duelo del vivir que se va como esta semana, el suspiro de los días de esta semana de la magia de las Andalucías, de los pueblos de este solar que fue quedando.

Y esta noche la Madrugá por todas partes, con los Nazarenos con la cruz al hombro camino de todos los Calvarios. Si la lluvia no viene a descargar el agua de estas nubes grises que negrean. La multitud, el gentío espera en Jaén, y en Sevilla, y en Córdoba, y en Cádiz… y en La Isla de Camarón, donde tengo el escalofrío de ahora mismo, con estos días que vuelan para siempre...


Diario de Cádiz
El Pinsapar
2011 04 21_