sábado, 10 de abril de 2010

LIBERALES 2010




Pocos, no somos una multitud, pero ahí estamos, es lo que somos, lo proclamamos: creemos en la libertad, en la separación de poderes, en el individuo, en la persona, en la soberanía popular... 

Nos encanta la Constitución de Cádiz. Por eso, cada 19 de marzo, tenemos una cita imprescriptible. No faltamos.

viernes, 9 de abril de 2010

Calle Real / LA CARTA A ARENAS


                                                           Arenas
                                                  González Nantes                                                                 Pedemonte y Loaiza

________ La carta a Arenas

El sábado anterior había escrito que querían abortar la operación Moreno. No sabía lo de la carta de González Nantes a Javier Arenas, hecha pública días después, no me hacía falta, conocía el runrún de las tripas de algunos conspicuos del PP. Tampoco lo debió haber sabido Pepe Loaiza, que es un buen tipo con mucho carácter, ojo. Digo que donde las dan las toman, Pedemonte, o sea, te llegará la carta de Javier Arenas con copia para González Nantes. O al revés. Cuando la Política se vuelve peligrosa, se vuelve. Y quien juega con fuego, se quema. Aunque por el poder, casi todo, ¿no? Algunos, muchos. ¿Una rebelión inclusive? Noooo, estas cosas. Una carta que luego llega a los periódicos y a "internet" sin saberse cómo (espera que me parto de risa), la consigna de repetir por ahí que el PP no quiere a Antonio Moreno. Más que nada para que se vaya. ¿Las firmas del tranvía contra Antonio Moreno? Eso estaría la mar de bien. Pedemonte y González Nantes, junto a y a, en mesas petitorias contra la designación de Antonio Moreno como candidato a la Alcaldía de La Isla. Como lo del tranvía. A rebato la militancia, la simpatizancia y la votancia. Todos contra este diablo nacionalista que ha cautivado a Arenas y a Loaiza. 

Si viera hoy a Javier Arenas se lo diría tal cual: ¿Qué te ha parecido, Javier? La puñalada de González Nantes, digo. Dos por el precio de uno. O tres. Loaiza, Arenas y Moreno. Vamos, el orden de los factores no altera el producto. A Loaiza el conocido si no te gusta, dos tazas. A Moreno que los que mandamos no te queremos. Y a Javier Arenas que no hay enemigo pequeño y que el más tonto aquí hace relojes y funcionan. Aunque nunca marquen la hora buena, el largo plazo, la vista larga. La estrategia.

El problema está en los propios partidos. No hacen primarias. Ni secundarias. Organizan una mesa de camilla, una reunión los viernes por la noche en casa de alguien. Prometen lo que no cumplen, se traicionan unos a otros. Sapo comido y a seguir. Te aplaudo mucho pero "a sejún y cómo". Tu liderazgo me lo paso yo por donde yo me sé. Eso sí, con el respeto reverencial de la carta de González Nantes, que sabe mucho, tiene un buen kit de supervivencia. ¿Moreno?, pues nada. Ya lo dijo: sin el apoyo de los militantes y simpatizantes no quiere ser nada. De los dirigentes, ni mú. Locales, quiero decir.

Y mientras tanto Cabañas le da buenos consejos (me río que me parto). Exactamente para hacer lo contrario, pero qué más da, saber mucho es ser muy viejo. Y no sirve para casi nada. Para profetizar que querían abortar el acuerdo de Sevilla, levantar esta polvareda.

Pero Antonio ya está de campaña. Por aquí o por allí. Empezó de capataz en La Magna.

Diario de Cádiz
Calle Real
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jueves, 8 de abril de 2010

Calle Real / EL SEPUKKU DE AYER



__________ El seppuku de ayer

No sé si a mi admirado vecino de página, y tocayo, Enrique García Máiquez, ayer mismo lo llamó Rodríguez Zapatero, o Rajoy, o Griñán de parte de aquel, o Javier Arenas de parte de este último. Tampoco sé si desde la Zarzuela algún responsable de alto nivel haya solicitado información a nuestro Diario sobre teléfonos y direcciones del articulista.  Y se hayan puesto en contacto con él para que se acerque a Madrid a contarle al Rey su harakiri de ayer. 

No sé si será porque ni soy El Rey (ni Dios lo permita), ni ZP o Rajoy o Griñán o Arenas (ni Dios lo permita tampoco) pero lo cierto es que luego de leerlo la primera vez y todavía bajo un fuerte estado de schock pensé que algo había que hacer inmediatamente con tan deslumbrante iluminación sobre fórmulas novedosas para salir de la crisis.

Comprendo y sé por experiencia que en lo escrito es difícil apreciar la ironía ni el doble sentido. Juro que ni una cosa ni lo otro hay en el párrafo inicial. Porque quiero decir que la propuesta de mi admirado tocayo en su “De poco un todo” de ayer, sobre un procedimiento seguro de aligerar la carga insoportable del Estado de las Autonomías, por el procedimiento de supresión de las Autonomías, sería un tema a tener en cuenta para los yacimientos de ideas inteligentes, y audaces, tan necesarios para salir de la crisis.

Sabe García Máiquez que esto de los capítulos uno en las administraciones públicas es hueso tan duro de roer que ni siquiera Jerez, con la situación tan dramática que, al parecer, atraviesa, acaba de suprimir la veintena larga de asesores que Pilar Sánchez llamó en ayuda cuando se hizo con la alcaldía, así que lo que yo he entendido que ha querido decir Enrique puede ser el triple salto mortal en el bigote de una gamba. Pero tengo edad más que suficiente para haber vivido el trabalenguas que hizo don Torcuato Fernández Miranda, y que recordó ayer García Máiquez: “De la Ley a la Ley a través de la Ley”. ¿Y eso que es? (dicho con pronunciación de Málaga), pues en aquel tiempo nada más y nada menos que se esfumaran las leyes políticas del franquismo desde el interior de la legalidad franquista, resumidas siempre como el “atado y bien atado”.

Mi admirado vecino escribió ayer que tembló el misterio. Qué bonita es la libertad, y que necesaria. Porque, ¿es una fatalidad que si las Autonomías no han resultado como se esperaba tengamos la condena de soportarlas para 40 años más? ¿No cabe una racionalización, al hilo de esta tremenda crisis, de este insoportable nivel de paro y de este helenización financiera? Al seppuku por el sudoku llama Enrique el sudor frío de Solbes. Ni mil palabras más.

Diario de Cádiz
Calle Real 
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domingo, 14 de marzo de 2010

Calle Real / MIGUEL y LUIS


____  Miguel y Luis

Ayer dieron cristiana sepultura al cadáver de Miguel Delibes. En Valladolid. Con él desaparece uno de los grandes escritores españoles del siglo XX. No digo con esto que su obra esté detenida en el pasado siglo de los horrores, pero su estética, su contenido ideológico, su acercamiento a la realidad fue la de ese siglo periclitado. Descanse en paz y seguro estoy de que muchos españoles de bien han sentido esta pérdida como propia. Tuvo el afecto de los españoles, los premios más importantes de España. Sólo el Nobel le faltó a su palmarés. Hubiera sido mucho mejor para la Literatura española que para él mismo. Y el mundialmente conocido premio sueco habría lanzado los valores puestos en palabras, las palabras de su buen español de Castilla, de nuestra áspera España, tan dulce a veces, tan desierta otras, tan generosa y desprendida como envidiosa y malquistada en ocasiones. Finalmente la Literatura es un método de conocimiento, una pedagogía del vivir que apresa en los significantes los hechos de la existencia humana y de la obra del hombre y de la mujer.

Su muerte me ha traído a la memoria otra muerte, muy dolorosa. En vida los unió la crítica literaria por haber escrito novelas de cazadores. El mundo de Juan Lobón, Luis Berenguer, La caza, Delibes. Ahora ya en pasado podemos decir que fueron grandes novelistas, coetáneos, que se respetaron siempre pero que la vida, con su eterno juego de dados, separó hace 30 años con la muerte de nuestro paisano. Recuerdo como si fuera ayer que llamamos a Miguel Delibes para que nos dijera unas palabras del novelista ferrolano-cañaílla. Fueron entrañables, sinceras. Como de tal señor. No fueron las únicas. Umbral, Grosso, Caballero Bonald, Quiñones, José Luis Tejada, Aquilino Duque, otros muchos dejaron su testimonio para nuestro consuelo. Porque solo teníamos desconsuelo en los días tristes del septiembre de 1979 en que se nos fue Luis Berenguer. Hoy tendría 84 años.

Ya están juntos en la eternidad como vienen estando juntos en los manuales de literatura que hablan de la novelística de los seres puros, incontaminados, que asisten impotentes a la desaparición de su mundo de palabras que nombran los objetos y los sentimientos de la naturaleza más prístina. Pero ya sabemos que, desde las primeras líneas del Génesis, solo lo que se nombra cobra existencia: Dijo Dios "hágase" y se hizo. Y Dios llamó… Solo lo llamado, lo nombrado, cobra existencia. Trasunto de Dios el novelista también dio vida a lo que llamó con palabras. Como Miguel Delibes, con su enfermedad llevada con tanta discreción y dignidad como llevó toda su vida. Como Luis Berenguer, que nos dejó llamando al misterio de la vida y de la muerte, el misterio del Dios del que creemos que no se mueve una hoja del camino sin su voluntad…

Diario de Cádiz
Calle Real
2012 03 14_