domingo, 16 de enero de 2011

Calle Real / 20 DE FEBRERO


_________ El día 20 de febrero no sólo los diputados se trasladaron desde la Real Isla de León a la ciudad de Cádiz, lo hizo el Estado al completo. La precisión me la hizo con su habitual modestia Juan Torrejón Chaves. Tenía toda la razón. Los diputados eran sólo una parte de lo que se "trasladó" a la ciudad de Cádiz. Lo hizo también la Regencia, los secretarios de despacho de Su Majestad, los altos mandos militares, los Tribunales … Era el Estado que había. En Portugal, años antes, el Estado se había traslado a Brasil completamente. Con el Rey y la familia real al frente. Zarparon de Lisboa con destino a la posesión ultramarina para asombro de todos. El demonio de Napoleón había logrado desbaratar el Antiguo Régimen con sus monarquías tradicionales.

El hilván del que hemos tirado en La Isla desde el 24 de septiembre llega hasta aquí, hasta este día en que los peligros ciertos y las intrigas antiguas hicieron su trabajo, completaron el plan maestro de volver a Cádiz, donde estaba el dinero, el comercio, las influencias y la voluntad política. La Isla era ya entonces el señorío de los militares, que defendían el solar y la dignidad de los españoles a tiros por los caños, los esteros y la marisma. Cádiz era Cádiz, la ciudad cosmopolita, culta y liberal que venía del monopolio del comercio con Ultramar y a la que la maldita guerra de España le había parado los relojes.

Conmemorar es "recordar juntos". El prof. Olivencia, comisario de la Exposición Universal de Sevilla, gustaba mucho de precisar este concepto siempre. Porque en 1992 había que recordar "juntos" cinco siglos del descubrimiento de América. El empeño, aquí, sería mucho más modesto, infinitamente más modesto. Se trataría sencillamente de que el actual San Fernando, quiero decir, sus vecinos, tengan un recuerdo y un mejor conocimiento de unos acontecimientos históricos trascendentales. No sólo el pico de gloria del Decreto de Libertad de Imprenta del 24 de septiembre de 1810 sino este otro episodio postrero del cierre de las Cortes en el Teatro de Comedias aledaño a la Casa Consistorial y la Iglesia Mayor de San Pedro y San Pablo y su traslado a la ciudad de Cádiz. Como una parte del Estado que residió en la Real Isla de León desde Alburquerque prácticamente.

Quedaba mucha guerra todavía el 20 de febrero de 1811, mucha sangre por derramar y no menos sacrificios. Y también quedaba la historia por venir, que ni se sospechaba las vueltas que iba a dar. Ese tiempo de recordación vendrá como ahora se acerca el 20 de febrero. Todavía quedaban sesiones de Cortes en La Isla de suma importancia. Secretas y de luz y taquígrafos. Ignoro, la verdad, cómo fue ese traslado. Lo que sabemos es que el 24 de febrero "el Estado" estaba en Cádiz, que el día 26 hubo una sesión parlamentaria muy importante en el Oratorio de los filipenses de la calle Santa Inés y que todo seguiría su camino hasta el 19 de marzo en el que el heraldo proclamó la nueva de una Constitución de la Nación española de ambos hemisferios.

Diario de Cádiz
Calle Real
2011 01 16_

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