Recuerdos, retazos de aquí y de allá, imágenes para la gente que quiero, músicas, palabras, la vida...
jueves, 28 de febrero de 2008
El Pinsapar / FLOR DE ESPAÑA
jueves, 14 de febrero de 2008
El Pinsapar / CONSEJOS DEL MÁS ALLÁ
jueves, 7 de febrero de 2008
EMILIO BELTRAMI DE GRADO. IN MEMORIAM
SIEMPRE ESCRIBO EL MISMO POEMA
(In memoriam Emilio Beltrami De Grado)
El mismo poema se llama sorpresa, desamparo.
Cuando nada comprendo cojo un papel en blanco y escribo:
No sé nada de la muerte, su acechanza constante
Su golpe certero. La muerte no es una palabra.
También escribo:
La muerte no mata nada –porque creo que somos
Seres para la vida
Y lo creo con Santa Teresa
Y con el Salmo. Por eso
Muerte, he ahí tu victoria. Que es
Ninguna.
Yo no creo que Emilio esté en la muerte
Sino en la playa, sentado a la mesa del almuerzo
Con los suyos.
Tampoco creo que se haya borrado su manera de sonreír
Ni de pronunciar el constante discurso sin palabras del verdadero amigo.
¡Qué animoso! Así, es imposible
Que todo se haya desvanecido y se diluya
En el tic tac insobornable de los días.
Sólo que no está, ahora no viene
Y, cuando suena el teléfono, no dice el cristal tenue
Que es Emilio el que nos llama
Como nos llamaba con su voz sonriente
Su afecto inaplazable y su manera de decirnos
Me quedo aquí
En la manera de decirnos
-porque eso sí es la muerte, un silencio
por el airecomo la caída de una montaña de nieve
desde lejos
Y el silencio de Emilio duele como un dolor de huesos
Más que un dolor de muelas
Como un dolor de huesos y membranas y cartílagos
Vasos sanguíneos, nervios minúsculos, piel indefensa.
Es lo que más duele
Este silencio prolongado, este no decirte
Que su sonrisa queda, su bonhomía queda
Su memoria está a fuego en el mármol, en el bronce, en la piedra
De todos estos días que hace
Que no viene
Que no llama
Que no nos dice de sus ilusiones y sus esperanzas
Y se pone a la disposición de ustedes, de nosotros
Para un consejo, un viaje en su moto
Un café con leche
Una cerveza sin alcohol.
Si hay que vencer este ruido que no cesa
Este runrún de maquinaria interna del desánimo
Nos ponemos
Pero cómo poder con este hueco, este espacio vací
Donde antes había un mueble lleno de libros
Una butaca en donde se sentaba a leer Emilio
Una calle por donde se le veía venir
En su manera de andar e ir saludando
En su franqueza sin doblez como un huracán
Una lluvia, una puesta de sol de gelatina naranja
Por el mar
De Cádiz.
Probablemente
Una parte de cada uno se ha ido con Emilio
Un trozo de memoria
Un pedazo de corazón
Un encogimiento, un sollozo sin consuelo
Vino a nosotros a decirnos ahgo que ahora vamos sabiendo
Se puede ser bueno
Es bastante fácil
Es cuestión de ser fiel, de ser como siempre fue
Emilio
Un amigo.
Enrique Montiel
La Isla, 7 de febrero de 2008_
miércoles, 30 de enero de 2008
El Pinsapar / ADIÓS, TOMATE, ADIÓS
______ Adiós, Tomate, adiós
Por sorpresa Tele 5 ha cerrado su particular fábrica de Tomate, ya no hay Tomate en Tele 5. ¿Razones? La audiencia. Ja. A saber, pero han hecho historia. Historia de la Televisión. Como Chanquete, los mensajes de Nochebuena, la música del telediario, el Vamos a la cama, Bonanza, Gran Hermano, el Tour...
Nuestras vidas están inseparablemente unidas a la televisión. Vamos, en verdad, mis primeros recuerdos son el pollo congelado y la televisión en blanco y negro con mucha nieve. Y la invención de la letra de cambio. El profesor Olivencia se reía mucho cuando se lo decía, pero es verdad, un día supe que Denya vendía “a letras”. Quienes pasamos de los 50 recorrimos el capitalismo desde los diteros hasta la tarjeta de plástico pasando por las letras de cambio. En calidad de observadores, claro. Nuestros padres conocieron las cartillas de racionamiento y el casi nada que comprar porque no había casi nada que vender. De ahí al Tomate.
El Toma que Toma que Toma Toma, la banda sonora de la vida (amargada) de famosos, famosillos, indocumentados y gentes que pasaban por allí, se ha acabado. La parlera y su compañero, encantado de conocerse siempre, se van al banquillo. Y con ellos, los guionistas, la fauna con micrófono, los cámaras... El “es la audiencia, estúpido” (que dijo alguien a propósito de la economía), saca de la parrilla la parrilla en donde le daban vuelta y vuelta a todo el Ghota al revés. ¿Un respiro solo? Lo sabremos relativamente pronto. Las teles están llenas de Tomate, solo que en sus diversos modos de cocinarlo. Frito, entero, cocido, confitado, pelado, naturales... Lo que ocurre es que Tomate-Tomate, como el de Tele 5 ninguno. Era el Tomate químicamente puro, sin piedad, sin aditivos, conservantes ni colorantes. Tal cual. ¿Como la vida misma?
Tiempo me gustaría tener para desarrollar mi tesis sobre el Tomate, un Manual de venganza popular, como es sabido. Algo así como en las Tullerías cuando la Revolución cortaba cabezas sin parar. O las plazas mayores de algunas ciudades de España cuando la Inquisición ponía en la hoguera a los herejes para que el brazo secular les diera fuego. Gratis total. Así mismo. Nos vengamos de las ofensas de la vida, es sabido. ¿Que mi marido está parado y me ha contestado de malos modos? Ahí está la Pantoja saliendo del garaje del juzgado cien veces. O su novio esposado tras verlo en su esplendor marbellí comiéndose el mundo. ¿Qué mi niña está parada? Ahí está con dos cuernos el marido de, o la mujer de. Con el fortunón que tienen. Claro, y las muertes con Tomate. Esas eran mejores que las bodas con Tomate. ¿La muertes? Por favor, memorables, memorables. Con esa seriedad, es falserío compungido, esta cosa cínica, ¿maricona?... Memorables.
¿La audiencia? ¡Y un Tomate!
Diario de CádizEl Pinsapar
2008 01 30_

