domingo, 29 de mayo de 2022

Calle Real / RESIDENCIA DR. MARTÍN ALMEIDA




_______ Residencia Dr. Martín Almeida

El novelista vive la vida de los otros, el articulista proyecta los deseos, lucha por su idea de lo justo. Casi nunca triunfa. Lo que en la novela es un trabajo arduo que algunas veces da sus frutos, en el periodismo de opinión está claro que no. Ni pellizquito de monja la mayoría de las veces. Los poderosos se salen con la suya y en algunos países, como México recientemente, cobran en sangre las insolencias de los periodistas que opinan e informan. 

Pero al menos en el título de este Calle Real quedará reflejado un deseo de decenas de años: que la residencia de ancianos de la Cruz Roja se llame Residencia de la Cruz Roja Dr. Martín Almeida. Algo tan elemental y justo para mí, no ocurre, no ha ocurrido. Algo hemos hecho mal, no nos cabe duda. Digo las miles de personas que conocemos al Dr. Martín Almeida y sabemos de su esfuerzo incansable para que San Fernando tuviera un geriátrico, lo que al final logró batiéndose el cobre con unos y otros. ¿Es esa la razón por la que el pleno del Ayuntamiento nunca ha aprobado una moción para que llevara su nombre lo que fue su destino y su razón de vivir? Atención que no hablo de estos tiempos de Patricia Cavada, porque ninguno antes (que yo sepa) hizo un movimiento en el sentido de lo justo, de lo que se le debía a Jesús Martín Almeida, un hombre siempre sereno, afectuoso, estupendo médico, que vino a nuestra ciudad desde su Castilla natal para curarnos y dotarnos de una residencia geriátrica que fue siempre necesaria, muy necesaria.

Puede que tenga que ver con la indolencia que se nos atribuye, este cierto carácter de sentarse en la puerta de tu casa para ver pasar el cadáver de tu enemigo, que eres tú mismo, pues rara vez te movilizas, exiges lo que crees obligatorio, peleas. Puede que esta sea la razón por la que desde hace mucho no se llama Residencia de la Cruz Roja Dr. Martín Almeida la Residencia sin nombre que Jesús Martín Almeida logró construir en San Fernando. Es por esta convicción por la que dejo testimonio escrito, dejo un dato importante para el futuro, para que algunos un día lo sepan, tengan este hilo para tirar hacia los misterios de las cosas que fueron sucediendo entre nosotros. Inexplicables en términos de cicatería y ruindad.

He sabido que Jesús Martín Almeida ha vuelto hace pocos días del Hospital Universitario. El Rey Juan Carlos lo llamaría el taller, término de su campechanía habitual. Ha vuelto a su casa de la calle Real. Siempre le deseo la salud y le guardo una gratitud y un cariño de verdad. Seguiremos reivindicando su nombre y su obra.

Diario de Cádiz
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domingo, 8 de mayo de 2022

Calle Real / DANIELA














________ Daniela

Verlo para creerlo. En la Galería GH 40, la galería de un benefactor de San Fernando, el Dr. Lobato, médico y pintor, se abrió hace días una exposición de Daniela, Daniela Martínez López. Nueve años tiene, creo. Un portento de creatividad, de ingenio, de técnica, de maravilla. De casta le viene al galgo. Su bisabuelo era un orfebre de los que no hay, extraordinario. Su padre, un pintor magnífico. Escuché decir en la exposición que venía con los genes mejorados. Es estupenda la atribución a la genética de estas características que, ciertamente, son misterio puro. ¿Hay un ADN para la poesía, otro para la pintura, otro para la escultura, la música, el canto, el baile, la simpatía…? Siempre recuerdo lo que aprendí en el bachillerato del “Estrada Arnáiz”: Si caen rayos, es que Júpiter los manda. Magnífico, la función y el órgano de nuevo. En clave teológica. Un dios para cada cosa -el amor, la guerra, el mar, el viento- y otro dios padre de todos los dioses. Hasta que llegó el Dios único, el Dios de un pueblo elegido. Pero no voy teologías sino de asombro, de sorpresa, de maravillas. Que es el resumen del significado de la exposición de Daniela en la GH 40, que no debes perdértela. 

A la Isla la Providencia ha enviado de nuevo a un genio, esta niña a la que podemos ver dibujando en un vídeo y, sobre todo, contemplar la obra que se expone. Me lo creo, completamente me lo creo, que todo es de ella, además de distintas épocas. Digo que la infantilización de su arte, lo que sería propio, se abre a la velocidad de la luz, construyendo un mundo que va de la abstracción al figurativismo. Con el paisaje, la copia de lo pintado, como una infanta velazqueña, el río Iro… Hay un universo de trazos, una solución sorprendente de fondos que dan a lo pintado una excepcionalidad. Fui un poco sin saber lo que me iba a encontrar allí. Lo que hallé fue otro genio para el firmamento de la ciudad: Daniela Martínez López. Dentro de poco irá sola, completamente sola, al encuentro con lo que tiene por dentro de los ojos, esa luz única, esa riqueza. No es frecuente tan extensa colección en una Galería que tiene la calidad por divisa, donde no todo el mundo puede exponer porque los estándares de calidad son considerables, la galería del gran Juan Antonio Lobato, un pintor único también de esta ciudad bendecida por los dioses del Arte, de las Artes, la Isla de las Musas, la ciudad de Daniela Martínez.

Te estoy invitando a ir a verla y que me digas que no es verdad, que soy un exagerado y un ignorante. Yo sé decirlo, creo. Y por eso te digo que no debes dejar pasar esta exposición única, este prodigio de una niña increíble. De Daniela.

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viernes, 1 de abril de 2022

El Pinsapar / EL CASO GERNSHEIM

 

_________ El caso Gernsheim

Friedrich Gernsheim, hijo de un eminente médico judío, nació en 1839 en Worms, la famosa ciudad alemana en cuya catedral fijó Martín Lutero sus 95 tesis, que provocarían la ruptura de la unidad católica en Europa. Recibió las primeras lecciones musicales de su madre y posteriormente bajo el director musical Louis Liebe, antiguo alumno del gran compositor Louis Spohr, ampliaría sus estudios. Tras diversos grandes maestros, en Saarbrüken recibió el encargo de dirigir la orquesta de la ciudad. Pero excuso referir toda la biografía musical de Gernsheim, ni lo que es realmente importante, su importante contribución musical a la Historia de la cultura alemana y europea, de la que conviene destacar su producción camerística y pianística. Son las últimas líneas de su biografía las que nos hielan la sangre. Aunque murió en 1916, antes de que la maldad y la locura se apoderara de Alemania, los nazis prohibieron su trabajo, y sus papeles, incluso la biografía que le escribiera Karl Holl. Todo lo que le concernía fue extirpado de las bibliotecas de música de Alemania.

¿En una España totalitaria haría lo mismo Kichi y su lugarteniente Martín Vila con la obra de Pemán? ¿La retiraría de las bibliotecas, de los centros docentes? ¿Es Pemán el Gersheim de Cádiz?

En estos días remodelan la plaza del Rey de San Fernando, en donde desde 1947 se encuentra la estatua ecuestre del General Varela. Durante decenas de años ha formado parte de la ciudad, como las dos Laureadas que recibió de España por su valor y heroísmo en la guerra de Marruecos, de la que vamos a oír hablar mucho en 1923, pues hará entonces un siglo del desembarco de Alhucemas. La maldita guerra civil, en la que luchó en el bando nacional, es la excusa perfecta. La guerra perdida por la República, y sus consecuencias, digo la larga dictadura de Franco, debe ser abducida por la Historia. Y con ella todos los actores, especialmente los principales. No ocurre así en otros casos, en otros escenarios ni en otros contextos. Soy de los que piensan que Napoleón fue un genocida, un militar implacable que en Egipto ordenó que los prisioneros fueran pasados a cuchillo para ahorrar balas y pólvoras. En Francia es una figura intocable y tiene un panteón de reyes donde descansan sus restos, impensable su remoción, imposible cualquier cosa contra su memoria y veneración. Moralmente es muy difícil exonerar al presidente Truman de lo de Hiroshima y Nagasaki. Es como lo de Katyn y tantos lugares del horror, cuya representación máxima es Auschwitz, emblema de todo el mal mayúsculo.

Oigo la música del judío de Worms y vuelvo a la perplejidad donde vivo habitualmente.

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domingo, 20 de marzo de 2022

Calle Real / BUENAS NOTICIAS


____ Buenas noticias

Resumen de la semana: se van a construir 900 nuevas viviendas en San Fernando. Construir nuevas viviendas es abrir la ciudad, enriquecerla, ordenarla. Actividad económica, actividad empresarial, actividad. Nos esperan años de ciudad viva, ya iba siendo hora. Camposoto era el potencial, y lo sigue siendo. San Fernando será dos San Fernando, de hecho lo es ya. Resumiendo, el eje calle Real/calle San Rafael y Camposoto, así en conjunto. Sólo hay que darse un paseo por allí, el crecimiento y la vida que ello trae es la realidad. Que ahora se incrementará con esas casi 900 viviendas. Pero bien, lo que se ha hecho es la disposición de los distintos suelos. Desconozco, naturalmente, quienes son los inversores, cuántas las inversiones, el volumen de negocio de esas viviendas, pero si hacemos unas cuentas sencillas y valoramos de precio medio a 180.000 euros cada vivienda, hablamos de más de 160 millones de euros. Una gran inyección de dinero que se debe traducir en horas de trabajo, puestos de trabajo y actividad económica. Se sabe que las últimas promociones de viviendas por la zona se vendieron enseguida. Es lo que viene ocurriendo, se anuncian las promociones y se venden enseguida. La ciudad, sus gobernantes, imagino que acompañan las promociones con las debidas reglamentaciones para que se "ordene" la ciudad.

José Luis Ballester suele decir que un buen negocio es siempre de dos partes, porque negocio de una parte es negocio de una vez, no es negocio. Por eso repito lo de "ordenar". La fiebre constructora de los años caóticos del desarrollismo español hicieron los horrorosos retranqueos de la calle Real y destruyeron edificios de gran valor para levantar torres de hormigón y escasa estética. ¿Qué ganó la ciudad? Nada, perdió identidad, perdió historia. Pero Camposoto era la alternativa, y lo sigue siendo. Sus solares ordenados -insisto- esperaban los buenos proyectos de arquitectura que acompañaran las exigencias del Urbanismo isleño. Digo que nuevas construcciones, más ordenamiento. Ya no creo posible hacer marbellas, construyendo hasta en los parques públicos, los jardines, el suelo del común. Da cierta tranquilidad que la alcaldesa sea una abogada y la delegada de Urbanismo una arquitecta. El derecho y la arquitectura son fundamentales para la seguridad jurídica de la inversión y la neutralidad de la gestión técnica de los proyectos. No siempre ha ocurrido así, de creer a quienes lo van diciendo pero no lo denuncian. De otros tiempos.

Lo que nos ha contado Arturo Rivera en el Diario tiene que ver con el hecho global, la construcción de las casi 900 viviendas en Camposoto. Bueno sería conocer la globalidad, los equipamientos sociales que se acompañarán a estas actuaciones, sobre todo los de sanidad y educación, los espacios compartidos, los parques, los jardines, las bibliotecas…

Diario de Cádiz
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martes, 28 de diciembre de 2021

El Pinsapar / BEÑAT


______________ Beñat

Creo que es mi infancia la que lo ha resistido todo. Un lunes 5 de abril lo escribió Beñat Arginzoniz. Y añadió: El mundo niega el espíritu y niega la poesía, y yo me aferro a mi tesoro invisible. Punto y aparte. Creo que lo imposible es mi única alegría. Fin de la cita. Tengo su libro sobre mi mesa, está siempre allí, unas veces arriba y otras debajo de otros libros imprescindibles. Se llama El desorden de los últimos días. 

Hoy lo he tomado y ha vuelto el mismo entusiasmo de cada vez. Creo que fue Camilo José Cela, ¿lo recuerdan?, al primero que le oí hablar de la purga del corazón. En Oficio de tinieblas puede que fuera. El libro de Beñat es mucho más purgante que el Oficio de Camilo José. Estas páginas son el desorden de los últimos días, el temblor de una mano que mata o muere. Un combate interminable entre la tristeza y la alegría. Punto y aparte. Hablo de un amor que sigue creciendo en mitad de todas las despedidas. Pero no es hasta un domingo, 18 de abril, cuando escribe: El tiempo pasa, borrándonos. Pero algo sigue aquí, en mitad de todas las desapariciones, algo a lo que yo llamo poesía.

Beñat Arginzoniz es un escritor vasco bilingüe perfecto, poeta, ensayista, narrador. Pausado, tranquilo, aficionado al flamenco. Psicoanalista y bastante irredento. Así leemos en El desorden de los últimos días: De todas las mentiras del mundo, sólo la poesía me ha dejado a solas con la verdad. Y: No querer saber ya nada, no preguntar ni buscar respuestas. Saber únicamente que todo es absurdo salvo el amor. Fue el 23 de abril, Día del Libro, cuando lo dejó escrito en un cuaderno que llevaba para los pensamientos y las iluminaciones.

Cierro el pequeño libro de Arginzoniz y empiezan a desfilar delante de mis ojos todas las tribulaciones, todas las mentiras, toda la interrogación que es vivir en esta España de ahora mismo, asediada y fementida. De colas de gentes en los telediarios aguardando el turno en un Centro de Salud para un test, un antígeno. Y el murmullo que se ha convertido en poco tiempo en una alucinación, un griterío. ¿Dónde están los pensamientos del poeta en esa faramalla, ni en el miedo? Puede que esté, como muchos estamos, muy cerca de la confinación. Es la defensa contra el virus y contra las mentiras. Es tomar las riendas uno, hacer caso a quien tiene la autoridad, que no el poder. Es pensar, discernir, discriminar. Se trata del ruido que hay, de las estadísticas que nos muestran, o no.

De todo esto de lo que no habla Beñat.

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