miércoles, 14 de diciembre de 2011

SANLÚCAR DE BARRAMEDA, LA PLAZA DEL PESCADO Y EL MARISCO


Sanlúcar de Barrameda
La plaza...

SANLÚCAR DE BARRAMEDA ANOCHECIDA DESDE EL PALACIO DUCAL


En estos días la tarde cae en un momento, como un precioso objeto de cristal. De pronto la grisura e inmediatamente la noche. 

En Sanlúcar de Barrameda, desde la terraza del palacio ducal de los Medina Sidonia, se veía la ciudad de hoy, tan distinta a aquella otra que hizo suspirar a mi buen amigo Guillermo Morón, el gran historiador venezolano, recordando los legajos mirados y escudriñados para su Historia General de América en donde aparecía el nombre de Sanlúcar. Visión que siempre se me sobrepone a la de mi también amigo José Manuel Caballero Bonald, que ve por Bonanza el sinfín de barcos del siglo XVII, esperando la autorización para llegar hasta Sevilla, que tenía por privilegio real el monopolio de Indias...


Sanlúcar de Barrameda...

domingo, 4 de diciembre de 2011

EMILIO JIMÉNEZ PÁEZ

Pronto veremos en una exposición su última obra. 
Me ha sorprendido el ingenio y la originalidad. 
La Isla, su pueblo y el mío, es el escenario de Tintin... 

¿Qué les parece? A mí, genial.

Emilio Jiménez Páez... ¡Felicidades!


                                                                   Castillo de San Romualdo

                                                                  Mercado Central
  Iglesia Mayor de San Pedro y San Pablo

                                                                                                        Teatro de las Cortes

                                               Playa de Camposoto, Castillo de Sancti-Petri

COLCHONERO...

Me envían la vieja foto llena de nostalgia del tiempo en que el fútbol era muy diferente. Yo lo recuerdo siempre como si fuera ayer. Y me la envían porque se sabe que soy "colchonero", que en sí mismo ya es una forma de descalificar. Pero vale, soy del Atlético de Madrid. Siempre lo he dicho, siempre lo digo. Y cuando me han preguntado decía que recordaba los tiempos de Luis Aragonés... Pero la foto me ha abierto el corazón tapado de los recuerdos y las razones.
 
Yo vi jugar en el San Fernando a Miguel Martínez, era un jugador impresionante de fuerza, de técnica. Debió venir cedido del Betis cuando el C.D. San Fernando jugaba en Segunda, época gloriosa de la ciudad, mire usted por donde. Tras una temporada, o dos, eso no lo recuerdo bien, volvió al Betis y del Betis al Atlético de Madrid... Antes se había enamorado de una cañaílla muy guapa, hija de Juan Márquez Bénitez. Se casaron y tuvieron un hijo.

De un blog atlético tomo la historia final de Miguel Martínez...

"El caso del jugador del Atlético de Madrid, Miguel Martínez, fue uno de los más dramáticos, al permanecer durante ocho años en coma profundo, Martínez que fichó por los rojiblancos, procedente del Real Betis Balompié, llegó al club Atlético junto a Luis Aragonés, el cual estuvo cedido durante una temporada al conjunto verdiblanco. Pero la fortuna le jugó una mala pasada a Martínez. Durante una gira del Atlético de Madrid por Uruguay, y en un partido que disputaba frente al Peñarol de Montevideo, el 10 de julio de 1964, el jugador sufrió un mareo, que al día siguiente se tradujo en un coma profundo del que no se pudo recuperar. Miguel Martínez moría en una clínica madrileña, ocho años más tarde, concretamente el 28 de septiembre de 1972."

El autor de este texto se firma como Fernanda. No cuenta que en La Isla, la ciudad natal de la mujer de Miguel Martínez, se vivió ese accidente como un drama, como un dolor que compartíamos todos. Y su muerte fue un paño de tristeza sobre San Fernando.

Sí, la vida es un trenzado de recuerdos tristes y de razones ignotas por las cuales uno es de su padre y de su madre, y de aquí o de allá, y de mañana o de ayer. O de nunca.

Yo soy del Atlético de Madrid. Por Miguel Martínez, por aquella infancia en el Marqués de Varela, a quien mi inolvidable Fernando Miranda siempre llamaba el viejo Madariaga... Y porque me da la gana, porque ser de Atlético de Madrid es estar licenciado en sufrimientos, diplomado en lágrimas y doctor en alegrías... colchoneras.

Por eso.


Colchonero...

martes, 29 de noviembre de 2011

UNA CIUDAD, UN GRABADO

Hace ya años, cómo pasa el tiempo... Pero Nuremberg formó parte del impacto emocional e intelectual que significó para mí la primera visita a la Alemania del Sur. Entramos por Zurich y previa contemplación de las cataratas fronteras, llegamos a la Selva Negra. Los lagos alpinos, los pequeños pueblos de montaña con sus balcones llenos de geráneos florecidos, los verdes del bosque, el aire de las cumbres, los cielos sin nubes preludiaban un encuentro con las grandes ciudades bávaras, y las medianas. No salía de mi entusiasmo. 

Ahora encuentro este viejo grabado de Nvremberga, puede que de Durero, maravilloso. Y me pregunto lo de siempre, el amor que se pone en el arte es proporcional al amor que el arte recibe. 

Envidio los ojos medievales que no pudieron ver el horror de esos años que nunca, desgraciadamente, se despegarán de la piel de esta gran nación, este gran pueblo que es Alemania. Porque ciudades maravillosas como Nuremberg tienen impreso a fuego haber participado en aquella infamia sin redención.