lunes, 24 de diciembre de 2012

"La Fragua", de Juan Antonio Lobato

"La Fragua" una obra expresionista abstracta del pintor Juan Antonio Lobato inaugura el fondo pictórico que se pretende llevar a cabo en San Fernando en torno al legado de José Monje Cruz, Camarón de la Isla. La donación de esta obra también es la primera donación recibida para la construcción del Espacio Camarón, que se pretende esté a disposición de todos antes de 2017, 25º Aniversario del fallecimiento del gran artista univerdal de La isla.

Acudió a recibir "La Fragua" el alcade de San Fernando, José Loaiza. En las fotos con Juan Antonio Lobato, Daniel Nieto, teniente de alcalde responsable de los prepartativos del Espacio Camarón de la Isla, y quien esto escribe, coordinador de la ciudad para la conmemoración y la erección de la Fundación-Museo Camarón de la Isla.



Mañana de sol en La Isla de la Nochebuena





domingo, 9 de diciembre de 2012

Ramón y Cajal sobre Cataluña en 1934



Santiago Ramón y Cajal


"Deprime y entristece el ánimo, el considerar la ingratitud de los vascos, cuya gran mayoría desea separarse de la Patria común. Hasta en la noble Navarra existe un partido separatista o nacionalista, robusto y bien organizado, junto con el Tradicionalista que enarbola todavía la vieja bandera de Dios, Patria y Rey.
En la Facultad de Medicina de Barcelona, todos los profesores, menos dos, son catalanes nacionalistas; por donde se explica la emigración de catedráticos y de estudiantes, que no llega hoy, según mis informes, al tercio de los matriculados en años anteriores. Casi todos los maestros dan la enseñanza en catalán con acuerdo y consejo tácitos del consabido Patronato, empeñado en catalanizar a todo trance una institución costeada por el Estado.
A guisa de explicaciones del desvío actual de las regiones periféricas, se han imaginado varias hipótesis, algunas con ínfulas filosóficas. No nos hagamos ilusiones. La causa real carece de idealidad y es puramente económica. El movimiento desintegrador surgió en 1900, y tuvo por causa principal, aunque no exclusiva, con relación a Cataluña, la pérdida irreparable del espléndido mercado colonial. En cuanto a los vascos, proceden por imitación gregaria. Resignémonos los idealistas impenitentes a soslayar raíces raciales o incompatibilidades ideológicas profundas, para contraernos a motivos prosaicos y circunstanciales.
¡Pobre Madrid, la supuesta aborrecida sede del imperialismo castellano! ¡Y pobre Castilla, la eterna abandonada por reyes y gobiernos! Ella, despojada primeramente de sus libertades, bajo el odioso despotismo de Carlos V, ayudado por los vascos, sufre ahora la amargura de ver cómo las provincias más vivas, mimadas y privilegiadas por el Estado, le echan en cara su centralismo avasallador.


No me explico este desafecto a España de Cataluña y Vasconia. Si recordaran la Historia y juzgaran imparcialmente a los castellanos, caerían en la cuenta de que su despego carece de fundamento moral, ni cabe explicarlo por móviles utilitarios. A este respecto, la amnesia de los vizcaitarras es algo incomprensible. Los cacareados Fueros, cuyo fundamento histórico es harto problemático, fueron ratificados por Carlos V en pago de la ayuda que le habían prestado los vizcaínos en Villalar, ¡estrangulando las libertades castellanas! ¡Cuánta ingratitud tendenciosa alberga el alma primitiva y sugestionable de los secuaces del vacuo y jactancioso Sabino Arana y del descomedido hermano que lo representa!
La lista interminable de subvenciones generosamente otorgadas a las provincias vascas constituye algo indignante. Las cifras globales son aterradoras. Y todo para congraciarse con una raza (sic) que corresponde a la magnanimidad castellana (los despreciables «maketos») con la más negra ingratitud.
A pesar de todo lo dicho, esperamos que en las regiones favorecidas por los Estatutos, prevalezca el buen sentido, sin llegar a situaciones de violencia y desmembraciones fatales para todos. Estamos convencidos de la sensatez catalana, aunque no se nos oculte que en los pueblos envenenados sistemáticamente durante más de tres decenios por la pasión o prejuicios seculares, son difíciles las actitudes ecuánimes y serenas.
No soy adversario, en principio, de la concesión de privilegios regionales, pero a condición de que no rocen en lo más mínimo el sagrado principio de la Unidad Nacional. Sean autónomas las regiones, mas sin comprometer la Hacienda del Estado. Sufráguese el costo de los servicios cedidos, sin menoscabo de un excedente razonable para los inexcusables gastos de soberanía.
La sinceridad me obliga a confesar que este movimiento centrífugo es peligroso, más que en sí mismo, en relación con la especial psicología de los pueblos hispanos. Preciso es recordar –así lo proclama toda nuestra Historia– que somos incoherentes, indisciplinados, apasionadamente localistas, amén de tornadizos e imprevisores. El todo o nada es nuestra divisa. Nos falta el culto de la Patria Grande. Si España estuviera poblada de franceses e italianos, alemanes o británicos, mis alarmas por el futuro de España se disiparían. Porque estos pueblos sensatos saben sacrificar sus pequeñas querellas de campanario en aras de la concordia y del provecho común.


(La Guardia Civil conduce a los Mossos de Escuadra presos por su participación en una rebelión más del período republicano, la de los Fets d'Octobre de 1934)

Una música, un intérprete

Soy más de Haydn que de Chopin, sea la verdad por delante, pero cuando descubrí los Nocturnos algo pasó dentro de mi. Comprendo a los chopinianos irredentos, entiendo las lágrimas que salen de los ojos incontroladas. Chopin va al nervio, directamente al nervio. Y duele, o te eleva.

Los Nocturnos puede que sean las partituras de Chopin más versionadas, más admiradas por los intérpretes. Y de entre todos, Rubinstein. El mejor, dicho sea con toda la modestia y sinceridad del mundo.


viernes, 7 de diciembre de 2012

Dos siglos y dos años del IX Decreto

Hace doscientos dos años, en la entonces Real Isla de León, hoy San Fernando, a unos pocos de miles de metros del enemigo napoleónico, apostado en los términos vecinos de Chiclana y Puerto Real y preparado para el asalto definitivo a la España Libre, los diputados representantes de la España de ambos hemisferios, redactaron y promulgaron un decreto de libertad de imprenta pionero en España y en mucha Europa, el llamado IX Decreto. Cada año, desde hace unos cuantos, no demasiados, la Asociación de la Prensa de Cádiz coorganiza con el Ayuntamiento de la Ciudad un acto solemne en el remozado viejo Teatro de Comedias, hoy Real Teatro de las Cortes de la Isla de León, donde se reunieron e iniciaron la magna obra que hoy es conocida como Constitución de 1812, la Constitución de Cádiz... O sencillamente Cádiz.

Este noviembre coincidí con mis buenos amigos Fernando Santiago, presidente de la Asociación de la Prensa de Cádiz, y María José Pacheco, que lo es de la de Jerez. La artística cartela que lo recuerda y exalta, obsequio de los periodistas gaditanos a la ciudad de San Fernando, está a nuestras espaldas. Todo un honor para mi esta foto, estos excelentes amigos.


(Foto Enrique Rioja)

Casta Diva Inmortal

Tenía algo misterioso, había sido tocada por el ala de un ángel... Y todo el dolor que hay que haber tenido, y nos espera, para haber logrado el grado de perfección en el sentimiento y el dolor...

María Callas...

domingo, 2 de diciembre de 2012

Horizonte Camarón de la Isla


Me acuerdo de Tomás

Oigo una zarzuela, la que sea, y desde el primer compás lo recuerdo... ¡Qué le gustaban! En el el viejo laboratorio de la calle Colón, que estaba en la azotea, ponía la radio. En esos años poníamos la radio para oír música, el parte, radionovelas... Eran unos años lentos, crepusculares. En La Isla siempre con sol, con raros días de lluvia, pocos días de frío.
¡Qué le gustaban las zarzuelas! He tenido -y tengo- dos hermanos con otros apellidos: Tomás y Pepe. Los llevo siempre conmigo. Tomás se ha ido pero siempre está conmigo, lo quiero cada día, lo pienso cada día. Morirá conmigo. Digo que me enseñó la Fotografía, el Laboratorio, la magia de un papel en blanco del que emergían las imágenes al bañarlo en un líquido formado por, entre otros compuestos, la hidroquinona, que no me digan que no suena a vecina de arriba... La hidroquinona.
Poníamos la radio, el programa de zarzuela, y Tomás cantaba las romanzas, tarareaba las músicas... Era cosa tan sencilla identificar esa música alegre, alada, dulce, necesaria... con la idea de una España acogedora, amable, cálida y feliz... Sí, era cosa muy sencilla. Sobre todo oyendo a Turina o a Chapí, Guerrero, Sorozábal...
Cuando estaba solo, en la hora de la siesta, en Radio Sevilla oía una hora de soul que me parecia tan corta... No sabía que soul significaba alma... Entonces no sabía casi nada, exactamente como casi ahora, que no sé casi nada... Quizá por eso pienso que oír Zarzuelas es pegar el oído a la pared del corazán de una España que se niega a morir, la España de la esperanza de una fraterna comunión de sentimientos, una riqueza de la multiplicidad... Nunca esos canallas que se envuelven en las banderas contrapuestas.
Es como un baile final de tantas zarzuelas... Es como Tomás, mi amigo-hermano mayor, inolvidable, queridísimo...





sábado, 1 de diciembre de 2012

Maravillosa May

Me hizo un buho y qué ilusión me hizo... Me lo dedicó, lo hizo para mi. Ha estado desde el primer día en la biblioteca dando luz azul, mirada amorosa y estrellas de oro a esta estancia donde he escrito mi corazón... Entre Forjadores del mundo contemporáneo, Historia de los Pueblos de España, Opúsculos Lingüísticos Gallegos y La Biblia...

Uno de los grandes músicos españoles

Es uno de los grandes músicos españoles de los siglos XX y XXI, Jordi Savall. Admirable, perfecto. Comparto esta grabación extraordinaria que me envía José Oneto del Orfeo de Monteverdi. Maravillosa.

Regalo de Pepe Oneto

Pepe Oneto es un melómano irredento. Como yo. Compartimos una amistad fraternal y una amor desmesurado a la música. Ahora me envía esta versión magnífica de la popular Tocata y Fuga de J.S. Bach. La pongo aquí para el mundo. Es el lenguaje que entendemos, la emoción que todos compartimos. ¿Imaginamos una vida sin Música, sin esta música? No sería la vida vivida, la vida por vivir, la vida que se eleva de la pobre condición que somos, las reacciones y los equilibrios químicos, el dolor, la tristeza. Si las proteinas y los aminoácidos han hecho posible esta Fuga de Bach ahí debe residir parte del misterio de lo que somos, no me cabe duda.

Gracias, hermano...