Recuerdos, retazos de aquí y de allá, imágenes para la gente que quiero, músicas, palabras, la vida
sábado 28 de enero de 2012
Albero rojigualda
No estoy seguro yo de que el autor de la ilustración tan efectista, un albero rojo y gualda en el que el toro espera la continuación de la corrida, no haya prestado munición a esta cosa nacionalista de objetivar un enemigo. Como el toro es España, suspendamos el toro, quitémosle de nuestra vida nacional. Y así ha sido, más o menos. Por lo de ahora. Previamente, claro, había que difundir la doctrina de la barbarie y el maltrato animal y, por lo tanto, hacer un progromo a la medida de las circunstancias, con un sí es no es de desprecio a quienes todavía están en este estadio de la evolución histórica que acuden a tan salvaje espectáculo que nunca puede ser nacional catalán, debe ser foráneo-español.
El problema es que engañen a algunos, a muchos, a todos. Deberían exponer al mismo tiempo las consecuencias de los nacionalismos en la historia europea... y nacional de España.
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