sábado, 24 de julio de 2010

UNA DORMICIÓN DE LA VIRGEN MARÍA, PORTUGAL




Un hallazgo antes que un dogma. Que surge del poder absoluto de Dios. Si Cristo es Dios, Cristo, en tanto que Dios, lo puede todo. Y puede, por ello, que su madre entre en el profundo sueño para ascender a los cielos. Quien fue madre de un cuerpo incorrupto, aunque mortal, puede ella misma, por el poder de Dios, vencer a la muerte con el sueño y despertar, en cuerpo y alma, en la plenitud de los cielos. La ascensión, pues, no fue tan brillante en cuanto al hecho mismo, como la dormición, que fue la intervención previa y decisiva.

Vi una imagen de la dormición de María en Jerusalén y ahora veo esta, tan pequeña, en Portugal. Me conmueve de un modo completo.

Dios te salve, María, llena eres de Gracia...

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