sábado, 24 de julio de 2010

LA IGLESIA DEL BON JESÚ, PORTUGAL

El bon Jesú. Suena dulce, el portugués. Y es una iglesia-representación del perdón que queremos alcanzar de Dios. Dicen que se hizo para los peregrinos que no podían llegarse hasta Santiago. Y había un ascensión, que con el calor siempre sería penosa. En la ascensión estaban los rituales de purificación. El agua sobre los labios, los ojos, las manos... El agua del bautismo nos limpiaba la mugre del pecado original y las aguas de las fuentes del Bon Jesú nos iba preparando para recibir la eucaristía, en el interior del templo, ya limpio de los pecados y las impurezas de la vida. Los que hemos sido educados en el catolicismo podemos entender este teología del pecado y de la redención. Hoy, Bon Jesú es una parada obligada en la ruta por el norte de Portugal, el camino que va de Elvas a Porto que pasa por Fatima y Coimbra, dejando al sur la bella capital de Lisboa, la ciudad de Pessoa y el Tajo.

Bon Jesú son las dos palabras de la esperanza del creyente... Buen Jesús...




No hay comentarios: