miércoles, 7 de mayo de 2008

EL PINSAPAR / VISTO Y NO VISTO

No ha hecho falta que Santiago y San Miguel se hayan ido a la puerta del palacio de San Juan como en Salamanca los salmantinos cuando Caldera ordenó el traslado de parte del Archivo de la Guerra Civil a Cataluña. No ha habido que hacerlo de madrugada, con un fuerte dispositivo policial. Una simple orden al BOJA del 2 de mayo suprimía el Centro Andaluz de Flamenco del organigrama gubernamental. Un amigo me envió un SMS, para mi incredulidad. Hubo una época interminable en que casi lo matan de inanición pero ahora llevaba tiempo haciendo cosas, con una directora al frente y el apoyo de Bibiana Aido desde la Agencia Andaluza del Flamenco…

El Centro Andaluz de Flamenco es una cosa, ¿cómo lo diría? Como Radio Clásica de RNE. Un japonés, por ejemplo, que había ahorrado lo suficiente para hacer en Jerez un stage de Flamenco, una inmersión, se apuntaba en un curso de guitarra, o de baile; iba a las peñas, al Villamarta si había espectáculos y, el resto del tiempo, se zambullía en las colecciones del CAF. Digo que veía las proyecciones diarias, miraba en las televisiones los videos, oía algún disco inencontrable y se leía todos los libros que podía, si entendía el español

Es posible que Ana Tenorio, la competentísima documentalista del CAF, o Francisco Benavent, ahora en otras tareas pero verdadero motor y referencia del centro jerezano, tengan anotado en algún sitio la nacionalidad de los visitantes del palacio de San Juan. Y las grabaciones solicitada, los video visionados, las lecturas…  Sería bueno conocer las memorias recientes de este centro de prestigio universal, pero desgraciadamente la visión de la importancia objetiva que yo tengo del flamenco no la comparten muchos gobernantes de aquí o de allá, de este partido o de aquel otro. En San Fernando, por ejemplo, no se ha hecho todavía un Museo “Camarón de la Isla”, con lo que este cantaor ha significado y significa en la cultura española contemporánea. Pues no se ha hecho y casi han pasado 16 años de la muerte de José Monje. Más o menos como en Jerez, que no se hace la Ciudad del Flamenco, porque no se sabe cómo podría ser o no se destinan los fondos necesarios.

Y ahora el CAF, que se cierra hoy pero mañana nos dicen que sigue abierto. Si eso se lo hacen a Pilar Sánchez desde Sevilla, qué no le hubieran hecho a Pedro o a la García-Pelayo. Pero no se lo hacen a Pilar Sánchez, no, se lo hacen al Flamenco, ese engorro de gitanos y payos partidarios de un modo de vivir y de un arte inigualable. Podía ser un emporio y, si Jerez toma la delantera, una maravilla para toda la provincia. Pero no, como canta la canción. Supongo que nos lo explicarán algún día, porque no se entiende nada.

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